Posiciones de liquidación

1.- Apunte los datos del expediente: PLIEGO DE POSICIONES PLIEGO DE POSICIONES QUE DEBERÁ ABSOLVER PERSONALMENTE Y SIN APODERADO LEGAL ALGUNO EL SR. _____ , DEMANDADO, EN EL EXPDIENTE NO. ___, JUZGADO _____. A CADA POSICIÓN SE ANTEPONDRA LA FRASE. DIRÁ SI ES CIERTO COMO LO ES: 2.- Escriba la interrogante redactada como postura legal:… En mayo pasado el Gobierno anunció la liquidación de la aerolínea que acumula $311 millones en pérdidas en los últimos 9 años. La extensión del plazo de preliquidación de Tame finalizó y la empresa entró a la fase de liquidación. Los últimos 106 empleados que quedaban en la aerolínea esperaban ser desvinculados ... Emisor de liquidación (alfabético) Notas sobre el receptor de liquidación. Posiciones de la orden. Todas ellas corresponden a la tabla Receptor de liquidación. así como Material. Órdenes de fabricación CO El martes pasado la posición neta especulativa en futuros y opciones de maíz del CME Group se ubicó en -3, 2 millones de toneladas contra las +8,3 millones del mismo día de la semana anterior. Esta fuerte liquidación de posiciones presionó los precios del cereal, aunque posteriormente los mismos se recompusieron parcialmente gracias a la aparición de la demanda real, que visualizó al ... WARRANTS Un warrant es un producto derivado que permite apostar por la subida o por la bajada de un activo subyacente en el mercado. Son productos derivados porque dependen de la existencia previa de otro activo real, que es el subyacente. Ventajas: Cotizan en un mercado organizado y regulado, la Bolsa. Posibilidad de invertir al alza (call) y a la baja (put) con apalancamiento. Se contratan ... El porcentaje de liquidación define el porcentaje o las cifras de equivalencia utilizadas para distribuir los costes entre los distintos receptores de liquidación. El porcentaje de liquidación para posiciones de documento comercial es normalmente del 100%. En el sistema se ha predefinido un porcentaje de liquidación del 100%. La liquidación de posiciones es el proceso que realizan las entidades financieras en sus departamentos financieros de back office para regularizar las posiciones anotadoras de sus clientes con el mercado con el custodio de los títulos o el depositario. Además, las entidades financieras tienen que regularizar sus posiciones en sus balances y en su cuenta de resultados. ¿Cómo funcionan ... Nº de Liquidación: código numérico de 17 posiciones Tipo de Liquidación: debe seleccionarse un valor de la lista desplegable Periodo de Liquidación Desde y Periodo de Liquidación Hasta: en cada uno de estos campos deben indicarse 2 valores numéricos para el mes y 4 valores para el año, En lo sucesivo no se hará alusión a ninguna de dichas posiciones, de tal manera que independientemente de la postura asumida, la formulación o las operaciones que seguidamente se informan tendrán una misma ejecución. El conocimiento adecuado de la liquidación de la pensión nos permite: 1.

Liquidación de posiciones en DEFI arrasa el valor de Bitcoin y Ethereum. Estamos en soporte YA. - Dicas sobre Bitcoin - Ganhe dinheiro

2020.09.08 17:55 infocryptocoins Liquidación de posiciones en DEFI arrasa el valor de Bitcoin y Ethereum. Estamos en soporte YA. - Dicas sobre Bitcoin - Ganhe dinheiro

Liquidación de posiciones en DEFI arrasa el valor de Bitcoin y Ethereum. Estamos en soporte YA. - Dicas sobre Bitcoin - Ganhe dinheiro submitted by infocryptocoins to CertificadoDigital [link] [comments]


2020.09.04 20:06 EmetEnjoy Explicación de la caída de Bitcoin durante esta semana: 3 razones fundamentales

Este tipo de correcciones no se deben a un solo factor y el retroceso de un 6,2% de BTC ocurrido durante el jueves inquietó al mercado. Varios analistas le han estado explicando a los usuarios que, si bien puede parecer difícil lo que viene sucediendo, no es ajeno a la normalidad de las criptomonedas, que al igual que otro tipo de activos responde a presiones externas. Te contamos todo lo que debes saber sobre el precio del Bitcoin.

https://emetenjoy.com/es/noticias-de-criptomonedas/Razones-por-las-que-Bitcoin-cayo-debajo-de-11K-por%20primera-vez-en-un-mes
Septiembre 4.- Los precios de Bitcoin cayeron 6.2% el jueves, cayendo por debajo de $ 11,000 por primera vez en un mes. Las razones son una combinación de varios factores y te dejamos la perspectiva de analistas expertos sobre lo que está ocurriendo con BTC.
La caída del precio recortó el mayor repunte de la criptomoneda en 2020 al 50% y envió a los comerciantes y analistas del mercado de activos digitales a luchar para explicar la liquidación.
Aquí hay tres razones citadas por analistas:
* Bitcoin se sincronizó con los mercados tradicionales*
El índice Standard & Poor's 500 de grandes acciones estadounidenses retrocedió el jueves después de subir a un nuevo récord a principios de semana y esto se une a que el informe de empleo de Estados Unidos mostró que las nuevas solicitudes de desempleo en ascendieron a 881.000 en la última semana de agosto.
Fue mejor de lo que se temía, y el más bajo desde la pandemia a principios de este año, pero aún muy por encima del nivel de 665.000 que marcó el punto más alto de la última recesión a principios de 2009.
Pantheon Macroeconomics calificó la cifra como sombría, mientras que el economista de la Navy Federal Credit Union, Robert Frick, dijo que el mercado laboral “continuaba luchando y no mostraba mejoras a pesar de los niveles de COVID-19 que disminuyeron en agosto”.
John Todaro, director de investigación institucional de la firma de análisis de criptomonedas TradeBlock, dijo:
“Podría haber una superposición entre los vendedores de acciones y los vendedores de moneda digital. Las mayores caídas del mercado de valores son las acciones de tecnología, incluidos los favoritos del comercio minorista, Tesla y Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Alphabet, antes Google”.
No está claro si esto empujará a un colapso más amplio y continuo en los mercados de valores, lo que podría ejercer más presión sobre las monedas digitales, o si es solo una corrección a corto plazo.

Relación de Bitcoin con las DeFi

Los comerciantes han estado saliendo del entusiasmo especulativo en las finanzas descentralizadas, o DeFi, gran parte del cual tiene lugar en Ethereum, la segunda cadena de bloques más grande.
Los precios del ETH, la moneda nativa de la cadena de bloques Ethereum, cayeron un 8,3% el jueves después de una caída del 7,6% el día anterior. Sin embargo, esas caídas de precios siguieron a ganancias del 54% en julio y del 25% en agosto en medio de informes de cantidades de dólares asombrosas que fluyen hacia DeFi.
Esto especialmente con proyectos lanzados recientemente como Compound, Yearn.Finance y SushiSwap, que atraen la atención de los comerciantes hacia el rápido crecimiento y búsqueda lucrativa, pero arriesgada de lo que se conoce como “agricultura de rendimiento”.
De otro lado, el valor total bloqueado en DeFi se duplicó en agosto a $9.5 billones USD, pero en los últimos días la cantidad se ha reducido a $9.1 Billones, según el sitio web DeFi Pulse.
Denis Vinokourov, jefe de investigación del broker de criptomonedas BeQuant, le dijo a en entrevist:
“El crecimiento explosivo de los intercambios descentralizados (DEX) y todas las cosas de DeFi finalmente ha alcanzado niveles que comienzan a impactar en el sentimiento en su intercambio centralizado (CEX).) contrapartes, con la venta masiva provocada por una combinación de tarifas estratosféricas de Ethereum. Además, un desenlace agresivo del comercio muy concurrido en las posiciones relacionadas con los tokens de Uniswap a raíz de una serie de tokens: Pizza y Hotdog, colapsó dramáticamente de $6,000 USD a $1 USD en pocas horas. Esto probablemente se deba a que los mismos activos (Bitcoin, Ether y otros) se utilizan agresivamente para estructurar posiciones garantizadas. De manera similar a otro rompecorazones del DeFi: SushiSwap, estas ofertas también eran clones de Uniswap. El comercio de DEX y DeFi ya no es una actividad de aficionados y varias empresas que dominaban el espacio CEX se han aventurado recientemente en DeFi para generar dominio. Como tal, el muro chino que una vez separó los mercados ya no está en su lugar y el sentimiento de un mercado fluirá hacia otro, y viceversa”.
Aunque parece complejo, esta revisión muestra, entre otras cosas que el mercado de las Criptomonedas ha venido madurando.

Los mineros vendieron algunos de sus bitcoins

Los mineros de Bitcoin y posiblemente los comerciantes decidieron eliminar el riesgo de la mesa intercambiando algunas de sus criptomonedas, que reciben como recompensa por ayudar a mantener la seguridad de la red blockchain.
Investigadores informaron antes de la venta masiva del jueves, que los datos de blockchain mostraban transferencias elevadas de Bitcoin a carteras de intercambio, generalmente vistas como un precursor de una mayor presión de venta.
Según CryptoQuant, una empresa de análisis de datos de cadenas de bloques, el seguimiento de los principales grupos de minería de bitcoins mostró un aumento en la transferencia de BTC, aparentemente también a intercambios para una posible venta.
Ki Young Yu, fundador de CryptoQuant, dijo en un chat de Telegram:
“Los mineros son buenos comerciantes. Creo que solo buscan oportunidades de venta, no capitulaciones. Creo que va a ser la guerra de los mineros entre aquellos que quieren un repunte de los precios de Bitcoin y los que no. Algunos mineros chinos ya se dan cuenta de su rentabilidad minera (ROI) y es posible que no quieran que nuevos competidores mineros se unan a la industria debido al mercado alcista”.

Perspectiva de Bitcoin

A pesar de un ligero rebote el viernes por la mañana, algunos analistas no esperan que Bitcoin registre una rápida recuperación de la caída de precios de dos dígitos en los últimos dos días.
Al cierre de esta nota BTC se entraba en $10.423 dólares con un retroceso del 7.75%.
Diversos analistas sostienen que el panorama no es fácil y que mientras las cifras del mercado tradicional se mantienen en un ritmo de decrecimiento paulatino las consecuencias del anclaje entre la bolsa tradicional y las criptomonedas puede generar una descolgada hasta el piso de 8.900 dólares de junio de este año.

¿Qué hacer en estos momentos?

Comprar, la baja de precios le puede dar a los usuarios rendimientos importantes en el rebote de subida de Bitcoin. Uno que llegará, con algún esfuerzo pero que se dará antes de terminar el año.
Operaciones de intercambio, compra y venta pueden ser realizadas en Faswet. No desaproveches ningún movimiento del mercado: https://faswet.com/es
submitted by EmetEnjoy to espanol [link] [comments]


2017.07.05 16:52 felipostero Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid” x Iñaki Urrestarazu

Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo de los últimos acontecimientos y del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid”. https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2017/05/21/ypg-ypj-revolucionarias-o-peones-del-sistema/amp/
El autor del artículo se muestra sorprendido y confundido ante lo que llama la “paradoja” de la cooperación militar entre el movimiento de liberación kurdo y los EEUU. No entiende esta supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU, pero la “explicación” que encuentra al final, no se sostiene por ninguna parte:
1) La supuesta “necesidad de supervivencia” de los kurdos.
2) El carácter pretendidamente táctico de la alianza con los EEUU, que al parecer no pondría en cuestión los objetivos estratégicos de los kurdos del PYD/YPG (su confederalismo democrático, soberanía…). Al parecer la alianza “táctica” se desharía sin más una vez logrados los objetivos de los kurdos…
3) La existencia de precedentes de “alianzas” aparentemente paradójicas como la aceptación por Lenin en 1917 de la utilización de un tren blindado del estado imperialista alemán para volver a Rusia (a este argumento, habría que añadir otro semejante, que aunque no lo utiliza el autor del artículo sí lo ha utilizado otra gente y es que la alianza de los kurdos con los EEUU se puede asemejar a la de la URSS que se alió con las potencias de Occidente para enfrentarse al nazismo en la 2ª Guerra Mundial…)
Esta “explicación” de la alianza va acompañada de una serie de citas de líderes kurdos denigrando a sus críticos como la que utiliza Dilar Dirk: “…La apologia del anti-imperialismo incondicional, desconectada de la verdadera existencia humana y de las realidades concretas, es un lujo que sólo aquellos alejados del trauma de la guerra pueden permitirse…” O comentarios que añade el autor de su cosecha propia como “Es increíblemente fácil –y vergonzoso en cierto modo- sentarse en la comodidad de nuestros hogares y criticar la naturaleza claudicante de un movimiento por “colaborar” con el imperialismo cuando la vida de tantos está en la cuerda floja” (?) o cuando dice “La revolución de salón y la solidaridad supeditada tan solo a lecciones de pureza no tienen sentido en el mundo real. Mirar a la región –y el mundo- como un simple tablero de ajedrez puede llevar fácilmente a adoptar la política de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, lo que es erróneo, vago y puede llevar a apoyar a movimientos extremadamente reaccionarios …”. En fin, demagogia pura y dura.
Trataremos de hacer en torno al tema una serie de consideraciones.
1) Una pregunta que clama al cielo es ¿Qué pintan los kurdos en Raqqa cuando no pertenece al Kurdistan? Una pregunta por cierto que la obvia completamente el autor del artículo. La ofensiva de los kurdos (el FDS) en Raqqa con el apoyo de la aviación de EEUU, armamento de EEUU, sus comandos y servicio de inteligencia y otras fuerzas aliadas (británicas especialmente), muestra en realidad a las claras el verdadero juego de los EEUU con los kurdos y en el norte de Siria. Se ha dicho que en su día hubo un compromiso de los kurdos con los sirios de que no entrarían en Raqqa sin la participación del Ejercito sirio, es decir si no era en colaboración con el Ejército sirio. Pero eso no está siendo así.
Es evidente que los kurdos están haciendo el juego de los EEUU, que es el de impedir que los territorios ocupados por el ISIS sean recuperados por las fuerzas sirias, por el Ejército sirio, tratando por el contrario de que sean reocupados por fuerzas controladas por los EEUU, sean por los mercenarios del ESL, por Al Qaeda/Al Nusra o como en el caso del norte de Siria, por los kurdos o el FDS. El mismo autor del articulo reconoce que los kurdos son conscientes de que una vez tomada Raqqa van a ser desplazados de su gestión y control, para dar lugar a “otras fuerzas”, es decir a mercenarios del ESL o incluso de Al Qaeda. Es lo que sucedió también en Mambij. Los kurdos fueron decisivos en la expulsión del ISIS de esta localidad, pero luego fueron apartados del control y gestión de la ciudad por los EEUU.
Hay que ser conscientes que el ISIS es una creación de los EEUU y sus aliados, un auténtico Frankestein diseñado -al igual que Al Qaeda y otras franquicias mercenarias-, para plasmar el Plan de Remodelación del Oriente Medio ampliado y Norte de Africa. Este plan coincide con el de los mapas del teniente coronel retirado del Ejercito de EEUU, Ralph Peters, http://www.armedforcesjournal.com/peters-blood-borders-map/, elaborado en 2006
y el de Robin Wright, elaborado en 2013, http://www.nytimes.com/2013/09/29/opinion/sunday/imagining-a-remapped-middle-east.html?pagewanted=all&_r=0. En concreto en el caso de Siria e Irak significa el desmembrarlos en una zona suni –el Sunistan- que comprende la zona suní de Irak –las provincias de Ninive y Al-Anbar básicamente- y la zona suni de Siria que comprendería Alepo, Raqqa, Der Ezzor, Palmira…es decir gran parte de Siria, en una zona chií iraki –el Chiistan- , desde Bagdad todo el sureste del pais-, una zona que llaman Alauistan –que sería la de la costa Siria, en torno a Damasco, Latakia…- y por otra parte la zona kurda del norte de Siria y norte de Irak. El ISIS se implanto desde el inicio en la zona suni, en el Sunistan de Siria e Irak. La pretendida coalición anti ISIS, lo que está haciendo es “empujar” y “hacer mover” al ISIS, para que vaya siendo sustituido en su caso por mercenarios del ESL, de Al Qaeda o por kurdos, de manera que a poder ser no pase nunca a manos del Ejército sirio y se consolide el desmembramiento de Siria e Irak.
El FDS (Fuerzas Democráticas Sirias), es un invento creado a instancias de los EEUU, una alianza siniestra y antinatura entre kurdos y sirios –antiAssad y mercenarios-, en realidad una coartada para justificar la creación de un territorio kurdo-sirio, en el norte de Siria, que se extienda mas allá de lo que ha sido históricamente el Kurdistán, y que se adentre en territorio sirio todo lo que militarmente puedan hacerlo en guerra contra el Ejercito sirio. Y ello para convertirlo en un protectorado norteamericano-israelí, que contribuya al desmembramiento de Siria, y que suponga una cuña del poder sionista-imperialista en el norte de Siria e Irak, en medio del Oriente Medio y en contra de Siria e Irak.
El Kurdistan reaccionario de Barzani, siempre en alianza con el sionismo y el imperialismo norteamericano, y aunque parezca paradójico, intimo aliado y amigo de la Turquía de Erdogan, podría ser parte de ese protectorado kurdo-sirio. El reciente planteamiento de la celebración de un Referendum de autodeterminación en fechas próximas, en Septiembre 2017, en el Kurdistan irakí, apunta ya a una primera fase de la creación del Protectorado sionista-norteamericano, creando una balcanización de la zona, desmembrando Irak y en camino de desmembrar también Siria, en aplicación del Plan de Remodelación del Oriente Medio, de los mapas de Peters y Robin Wright y para mayor gloria del imperialismo, donde los kurdos serán sus manipuladas marionetas.
Al gravísimo hecho de que los kurdos del YPG están haciendo el juego a los EEUU, se añade el agravante de que los kurdos han pactado con el ISIS el que terroristas suyos puedan romper el cerco a Raqqa a través de corredores preparados al efecto –naturalmente no ya solo con el beneplácito de los EEUU sino siguiendo sus directrices, porque de otra forma esto no sería posible-. Pero no es solo que se les permita fugar a miembros del ISIS, es que de hecho se está enviando a estos terroristas a reforzar la lucha del ISIS contra el Ejercito sirio en Der Ezzor y otras zonas en disputa, con la intención de debilitar al Ejercito sirio y de frenar su avance.
La aviación rusa, consciente de la jugada, ha estado bombardeando a los terroristas del ISIS que se iban “escapando” del cerco de Raqqa, para tratar de contener esta fuga/refuerzo del ISIS contra el Ejercito sirio, y forzar a que los kurdos asuman la lucha contra el ISIS con todas las consecuencias y que no hagan de colaboradores –una vez más- de las estrategias de EEUU. En vista de ello, el Ejército norteamericano trasladó hace no muchos días, en junio de 2017, en varios helicópteros suyos, a dirigentes del ISIS a la zona de Palmira, liberándolos del cerco, salvando sus vidas y reforzando la guerra contra el Ejercito sirio. Entre los dirigentes rescatados parece que había cuadros de ejércitos occidentales incrustados en el ISIS –esto es lo habitual por otra parte, porque importantes cuadros del ISIS, son cuadros impuestos por las potencias occidentales patrocinadoras del grupo terrorista-.
Otros agravante más de los hechos, es que cuando las tropas del Ejercito sirio quisieron entrar a rescatar al piloto del avión sirio derribado recientemente por el Ejercito norteamericano y que se encontraba en la zona controlada por el FDS, se negaron a facilitarles el paso por lo que se derivó un enfrentamiento militar entre el FDS y las tropas sirias. Y otro hecho que sería más grave todavía si se confirma, es que las fuerzas del FDS traten de frenar el avance de las tropas sirias por la zona fronteriza con Irak, en la parte de Al Tanf.
Y no acaba ahí la historia. Ilham Ahmed, portavoz de las Fuerzas democráticas Sirias (FDS), dio una entrevista al diario de Arabia Saudi 'al-Riyadh', en la que hizo hincapié en el potencial de Arabia Saudí para una Siria “libre de enfrentamientos confesionales y tensiones étnicas” (¡!) señalando que es posible una cooperación entre Arabia Saudí y las FDS. A ello añadió que el socio más importante para combatir el ISIS es EEUU ¡cuando son los creadores del ISIS y los que lo alimentan, arman y financian!
Por su parte, Saleh Muslim Mohamed, el co-presidente del PYD (Partido de Union Democrática), la rama política de las brigadas kurdas del YPG e YPJ, en declaraciones al mismo diario 'al-Riyadh', dijo que las FDS dirigidas por los kurdos no colaborarán con el Ejercito Arabe Sirio (EAS) ni con las Unidades de Movilización Popular de Irak (UMP) en combatir contra el grupo terrorista Estado Islámico y que no permitirán a Irán crear un corredor en torno a los territorios controlados por las FDS.
2) Por otra parte, cuando los kurdos estaban tratando de unir los territorios fronterizos bajo su control, el de Efrin (lindante con Azaz) y el de Kobane (lindante con Jarabulus), separados por una franja ocupada por el ISIS, mediante la expulsión de estos, intervino el Ejército turco, para impedirlo. Así el Ejercito turco entró en esta parte de Siria seguido o acompañado de mercenarios del ESL, enfrentándose supuestamente al ISIS, el cual se retiró sospechosamente sin oponer prácticamente ninguna resistencia, de manera que en breve espacio de tiempo se impusieron en este territorio, enarbolando banderas turcas y del ESL. Sucedió además que los EEUU apoyaron con respaldo aéreo esta intervención turca dirigida no contra el ISIS como proclamaron, sino contra los kurdos del YPG. Los turcos de Erdogan les exigieron a los kurdos que habían de retirarse al Este del Eufrates, exigencia confirmada por los EEUU, hasta el punto de exigir a los kurdos que habían de obedecer la exigencia si querían seguir beneficiándose del apoyo militar estadounidense.
Y dicho y hecho. No hubo prácticamente ninguna oposición de los kurdos a las tropas turcas, a pesar de la traición manifiesta de los EEUU a sus aliados los kurdos. Eran también los tiempos convulsos que siguieron al intento de asesinato de Erdogan y del golpe de Estado frustrado del 15 de julio de 2016, en el que se vio con bastante claridad la mano negra de los EEUU. Posiblemente con la intención de sacudirse toda posible sombra de sospecha de su implicación en el golpe, y tras la visita precipitada del entonces Vicepresidente de los EEUU, Joe Biden, a Ankara para echar aceite sobre la situación y no perder la imprescindible alianza de Turquia, los EEUU quisieron hacer concesiones a Turquía en el tema fronterizo, en perjuicio de su otro aliado, los kurdos, a los que dejaron caer en ese momento, mostrando claramente las “garantías” de cualquier alianza con los EEUU. Los kurdos a partir de ahí han preferido obedecer a los EEUU, no enfrentarse a los turcos en la zona entre Efrin y Kobane y seguir avanzando hacia Raqqa por ejemplo. Ahora que los turcos han apostado tropas y armamento pesado en las cercanías de Efrin y que según Erdogan pretenden lanzar una ofensiva en esta parte controlada por los kurdos, estos han hecho declaraciones en el sentido de que se van a enfrentar a los turcos si tratan de introducirse en Efrin. Habrá que ver si finalmente entran los turcos en esa zona, lo que hacen los kurdos. Si8 no lo hicieron cuando la ofensiva hacia Al Bab, entre Efrin y Kobane, es dudoso que lo hagan ahora.
3) Tratar de justificar una supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU como una alianza sin mayores implicaciones, que se puede romper cuando se quiera y que no va a hipotecar el futuro no ya de Siria y el Oriente Medio, sino tampoco el de los Kurdos, es absolutamente insostenible y absurdo. Y tratar de asimilarla a ententes puntuales de los bolcheviques con los nazis en la II Guerra Mundial o a la alianza de la URSS con las fuerzas occidentales, es tratar de comparar lo incomparable. La alianza de la URSS con las potencias occidentales en contra de los nazis, era la alianza de potencias independientes, comparables en capacidad y potencia, desde distintos territorios, lo cual no tiene nada que ver con la relación de absoluta sumisión y dependencia de los kurdos de la YPG con los EEUU.
Como sucede con la OTAN, EEUU no va a permitir a ningún aliado/subordinado que se le separe, que rompa unilateralmente la alianza, sin que se abalance con toda su gigantesca potencia a destruirlo si no puede impedirlo. Los EEUU tiene a los kurdos agarrados por el cuello y bien agarrados, como se demuestra sin ir más lejos con la ofensiva contra Raqqa, que no tiene nada que ver con Kurdistan. Y tanto más cuanto que los EEUU tienen varias bases militares en su territorio, a las que se añade la base aérea de Tabqa que acaban de ceder los kurdos a EEUU, y lo que es peor, cuanto que acaban de firmar un acuerdo por nada menos que 10 años entre los kurdos y EEUU, en el que se establece que las fuerzas militares kurdas son parte de las fuerzas militares estadounidenses y que los kurdos se comprometen a respetar las bases norteamericanas en su territorio. La presencia de banderas norteamericanas junto con las del YPG en todos los cuarteles, edificios, puestos etc, no harían más que confirmar lo dicho.
Esto no es una simple alianza coyuntural o táctica, es que los EEUU tienen a los kurdos absolutamente amarrados y controlados, y si la resultante es un territorio separado de Siria, será un auténtico Protectorado norteamericano, más bien norteamericano-israeli. Será una plataforma desde donde seguir operando y controlando todo lo que se mueva en el Oriente Medio, y sobre todo a los tan odiados componentes del llamado Eje de la Resistencia, en concordancia con el Plan británico-estadounidense de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, es decir de desactivación, desmembramiento y liquidación de los países de esta gran región, con derrocamiento y de sus gobiernos y destrucción de sus Estados para asentar el dominio sin oposición ni competencias del imperialismo norteamericano. Y en concordancia también con los planes de creación del Gran Israel, de debilitamiento y destrucción de los estados vecinos de Israel, para la consolidación como potencia hegemónica en la zona del lugarteniente de EEUU, que es Israel. Esto supone desde luego que habrán desaparecido todas las veleidades de una supuesta “Confederación Democrática” de tipo asambleario y socialista como defendía el YPG antes de su ruptura con el PKK y de la traición del co-presidente del YPG Saleh Muslim con respecto a Ocalan y su estrategia antiimperialista.
4) La alianza con el imperialismo no es justificable de ninguna manera y en ninguna circunstancia. El imperialismo es el peor enemigo de las clases trabajadoras y de los pueblos, representa el poder supremo del capitalismo, su máxima jerarquía. Un pueblo jamás de los jamases podrá ser libre y soberano en alianza con el imperialismo. El imperialismo es absolutamente incompatible con la soberanía de los pueblos y de las clases trabajadoras. Pensar como pueden pensar los kurdos de la órbita del YPG que su alianza con los EEUU es táctica y que podrán prescindir de ella, es un gran engaño, una gran falacia, un gravísimo error. Su estrategia conduce irremisiblemente a convertirse en lacayos de los EEUU, a ser totalmente colonizados por ellos.
Y no solamente la alianza del YPG con los EEUU no va a conducir a la soberanía del pueblo kurdo, sino que además los está convirtiendo en cómplices, en mercenarios de facto de la política perversa de los EEUU que trata de destruir los países del Oriente Medio que están en su punto de mira, que son díscolos, que no se someten a los dictados yanquis, que cuestionan el poder de Israel, como son Siria, Irak, Palestina, Libano, Irán, Yemén… y de cuyas riquezas y recursos se quieren apropiar. Es decir, están haciendo de ejecutores y de instrumentos de los Planes de Remodelación del Oriente Medio, al igual que son el ISIS, Al Qaeda y el terrorismo islámico controlados por el imperialismo.
Por otra parte, cuando esa política de Remodelación del Oriente Medio busca fraccionar y romper los Estados para debilitarlos, creando para ello contradicciones y sectarismos entre corrientes religiosas, entre sunitas y chiitas, entre musulmanes, cristianos y otras religiones, y entre distintas etnias o culturas, apostar por la independencia y la separación en estas condiciones y en estos países, no es en absoluto la política más adecuada. Es la que más favorece al imperialismo y la que sitúa en mayor debilidad y fragilidad a esos mismos pueblos, cuando lo que urge es su unidad, garantía de su fuerza, dentro del respeto mutuo. De hecho, ni el PKK ha defendido la independencia ni tampoco lo ha hecho el PYD/YPG de Siria, ni tampoco el Partido Democrático de Kurdistan (PDK) de Barzani.
Son los EEUU quienes están forzando la disgregación de Siria y de Irak, impulsando el terrorismo islámico para crear un Sunistan que rompa Siria e Irak, que disgregue sunitas de chiitas, aislando al máximo a lo que consideran el "feudo" de Assad –lo que llaman Alauistan-, a quien a la vez tratan de derrocar. Asimismo fuerzan la disgregación impulsando la independencia de un territorio en el norte de Siria e Irak, que ni siquiera coincide con el Kurdistán y que comprende también a otros territorios sirios, lo que se ha venido llamando el pseudo-Kurdistan, base del acuerdo propuesto por el que era ministro francés de Asuntos Exteriores Alain Juppé a Erdogan para involucrar a Turquia en la guerra de agresión a Siria.
La reciente propuesta de celebración del Referendum de Autodeterminación por Barzani, para el Kurdistan de Irak, parece que va en la misma línea de creación de ese pseudoKurdistan, colonia del imperialismo. Hay que recordar que dentro de la larga historia de colaboración del Kurdistan iraki de Barzani con el imperialismo, se encuentra la participación de éste en la ofensiva del ISIS de junio 2014 de forma coordinada y en la presencia en la reunión preparatoria de la misma denunciada por el PKK, y celebrada en Aman el 1º de junio de 2014, con la asistencia también de diversos grupos terroristas y bajo los auspicios de EEUU, Arabia Saudita, Qatar, Israel y Turquía (http://www.voltairenet.org/article184658.html)
5) La idea de crear un pseudo-Kurdistan en el norte de Siria y de Irak, desgajado de la dinámica kurda del PKK de Turquía y que pudiera ser “solución” al “problema kurdo” de Erdogan en tanto que “zona de acogida” a donde poder expulsar los kurdos de Turquía, fue la idea-gancho que utilizó el ministro de Exteriores de Francia Alain Juppé para intentar involucrar a Turquía en la guerra contra Siria y Libia. Era una propuesta que implicaba el que ese pseudo-Kurdistan estuviera dirigido por el colaboracionista, proimperialista y prosionista Barzani del Kurdistan irakí, nada que ver con el PKK. Esta propuesta a Turquía fue acompañada de la promesa de hacer lo posible porque Turquía pudiera entrar en la UE. Y muy probablemente por promesas norteamericanas de convertir a la Turquia de Erdogan en elemento patrocinador y central en el acceso generalizado al poder de los Hermanos Musulmanes previsto en los Planes de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, lo cual convertiría a Turquia en una potencia regional importante.
El cebo lanzado a Erdogan tenía que ser muy atractivo para romper la política de “cero enemigos” que estaba practicando Turquia en los años previos, para romper con las buenas relaciones comerciales con Libia y para desmantelar el proyecto de creación de mercado conjunto entre Siria, Iran, Libia, Turquia e Iran que estaba poniéndose en marcha. El cebo lanzado por Juppé funcionó, hasta el punto de convertir a Turquía en uno de los principales patrocinadores de las guerras contra Libia y Siria. El acuerdo entre Francia y Turquia fue firmado por Juppé y su homólogo turco de exteriores Davutoglu. El plan de Juppé se integra en los Planes de Remodelacion del Oriente Medio diseñados por EEUU y los británicos y coincide con los mapas del Oriente Medio remodelado publicados por el coronel Ralph Peters en 2006 y por la periodista Robin Wright, algo más tarde, en 2013.
A partir de ahí Turquía se convirtió en un gigantesco espacio de retaguardia, de zona de paso, de entrenamiento y de apoyo logístico de decenas de miles de mercenarios terroristas de todas clases para su intervención en Siria, incluyendo a Al Qaeda y al ISIS, para quienes el apoyo de Erdogan ha sido fundamental. Y con ello ha sido constante la preocupación de Erdogan de crear en el norte de Siria una zona fuera de control del Gobierno y el Ejercito sirios, que pudiera convertirse en el territorio tampón y colchón de sus fronteras y en válvula de escape de su problema con los kurdos. Paralelamente a ello, Erdogan ha mantenido en todo momento cordiales relaciones con el Kurdistan de Barzani, que nunca ha representado un peligro para Turquía y que se ha convertido en cómplice útil y activo y en intermediario en el gigantesco negocio montado en torno al petróleo robado por el ISIS en Siria y distribuido luego por Turquia a Europa, Israel y resto del mundo.
A pesar de las tensiones que ha podido haber entre el Gobierno sirio y los kurdos, lo cierto es que Siria ha sido país de acogida para muchos miles de kurdos que huían de la represión turca incluido el propio líder del PKK Ocalan y durante muchos años, hasta que por las graves amenazas militares del tándem Turquía-Israel contra Siria si no expulsaba a Ocalan, Siria le invitó a salir [pero no lo entregó a Turquía] dadas las amenazas vertidas contra su país. De hecho posiblemente la mayor parte de la población kurda de Siria es procedente de Turquía.
Durante las primeras fases de la guerra contra Siria, los kurdos no han sufrido el acoso ni la intervención del Ejército sirio, han podido disponer de gran autonomía de movimientos, y han organizado sus propias estructuras civiles y militares de autodefensa contra las diversas variantes terroristas islámicas de Al Qaeda y el ISIS. El PYD/YPG ha seguido durante mucho tiempo la línea del PKK de Ocalan, ha compartido su antiimperialismo y su visión solidaria de la lucha de los kurdos de los diferentes Estados, discrepado igualmente de la política prosionista del Kurdistan de Barzani, y evolucionado paralelamente a la propia evolución del PKK y de Ocalan del marxismo-leninismo a las posiciones más libertarias del tipo del Confederalismo democrático.
Sin embargo en el entorno de la batalla de Kobane mantenida por los kurdos contra el ISIS, se produce una ruptura por parte de un sector del PYD/YPG, capitaneado por el co-presidente Saleh Muslim, con la línea antiimperialista del PKK y aceptando el concepto de un Kurdistan insolidario con los kurdos de Turquia, desprendido y distanciado de la lucha de Siria contra el imperialismo invasor norteamericano y occidental, aliado ahora con el imperialismo norteamericano dejándose caer en sus brazos y creyendo como un novato en sus falaces promesas de independencia a cambio de armamento y apoyo aéreo, pero al muy alto precio de una sumisión política total y de hacer el juego de su estrategia de destrucción de Siria, Irak y el Oriente Medio y de imposición de sus intereses en la región.
Al mismo tiempo adopta una política de confraternización y entendimiento con el Kurdistan proimperialista de la camarilla de Barzani. Este cambio del PYD/YPG se produce tras unos encuentros en Paris a finales de 2014 de Saleh Muslim con el presidente francés Hollande y Erdogan, quienes le venden la idea de un Kurdistan independiente del que sería su presidente para lograr lo cual tiene que romper con el PKK, con Siria y sus aliados, y confiarse plenamente a los EEUU y potencias occidentales, que le van a proporcionar armas y apoyo, obviando toda la brutal estrategia de destrucción que va implícita. Los primeros resultados concretos serán el apoyo aéreo de los EEUU a los kurdos en Kobane al final de la batalla y la creación de las FDS, con otros grupos sirios antiAssad y proimperialistas, coartada para utilizarlos como carne de cañón para extenderse por el norte de Siria, en las zonas kurdas y más allá, arrebatando terreno a Siria y empujando al ISIS –supuesto enemigo pero aliado de hecho de los EEUU- a las líneas de frente abiertas con el Ejército sirio.
En el desarrollo de los enfrentamientos se han manifestado unas ciertas diferencias de criterios con respecto al tema de los kurdos entre los norteamericanos y sus aliados turcos. Para los turcos lo prioritario era el crear una zona fronteriza con componentes kurdas –pero no solo kurdas, también turkmenas- colindante con Turquía donde poder expulsar los kurdos de Turquía y que supusieran de hecho una zona de influencia y de expansión de Turquía, siguiendo la estela del Imperio Otomano y siempre de la mano de gobiernos conservadores, islamistas y anticomunistas, del estilo del Gobierno autónomo kurdo de Irak de la línea Barzani. Así que de la misma manera que ha confiado en Barzani ha desconfiado del PYD/YPG que los sigue considerando emparentados al PKK, y se ha auto-ofrecido para colaborar en la liberación de Mosul y de Raqqa en lugar de los kurdos, considerándolas ciudades de cultura turca al igual que Alepo. Su colaboración naturalmente la entendía como la via de poder estar presente en la administración y gestión política de estas ciudades y territorios del norte de Siria, kurdos y no kurdos.
Sin embargo EEUU, sin descartar la participación turca en la gestión de los territorios reconquistados al ISIS, confía más en la capacidad militar de los kurdos que en la de mercenarios de la cuerda de Turquía, cree importante que la componente kurda de las fuerzas sea mayoritaria de cara a crear un protectorado básicamente kurdo en el norte de Siria e Irak, y confía en que pueda deshacer con facilidad los antiguos ideales del PYD/YPG, a través del condicionamiento de sus apoyos militares, de la presencia y mantenimiento de sus bases militares y de sus propias tropas.
6) La supuesta justificación de la alianza de los kurdos del YPG con EEUU basada en las necesidades de supervivencia de los kurdos es otra falacia. La alianza de los kurdos con EEUU, como lo venimos diciendo, no es una alianza táctica sino estratégica, una alianza muy difícil de romper y con muy fuertes ataduras. Más que una alianza es una relación de dependencia total en base al apoyo militar, a la presencia de bases y tropas norteamericanas, que no puede conducir más que a un Protectorado y que hace el juego de la estrategia del imperialismo con respecto a Siria, Irak y el conjunto del Medio Oriente.
Los kurdos tendrían el apoyo de Siria y de Rusia en la lucha contra el ISIS y el terrorismo islámico –que son además obra del imperialismo norteamericano, no lo olvidemos, y que sigue siendo alimentado y potenciado por ellos- y de hecho lo han tenido. El propio autor del artículo reconoce que los rusos han propuesto recientemente una Constitución para Siria basada parcialmente en el federalismo y en el carácter multiétnico del país, que ha apoyado la participación del YPG en las rondas de negociación de Ginebra a lo que se han opuesto rotundamente los EEUU, que la primera oficina en el extranjero del PYD en el extranjero fue abierta en Moscú en febrero de 2016 y que ha sido el Estado ruso quien ha facilitado las conversaciones entre el gobierno sirio y el PYD sobre lo que supondría un acuerdo de paz entre ellos.
Rusia ha establecido una base militar en Efrin para entrenar a las fuerzas kurdas y del FDS y para defenderse de posibles ataques turcos. Y también Rusia se ofreció a apoyar a los kurdos para luchar contra el ISIS en los frentes del este, cosa a la que se negaron por boca de los EEUU, que es quien en realidad impuso su rechazo. Se les ofreció a los kurdos la participación en el centro de mando conjunto que habían establecido Siria, Irak, Rusia e Iran contra el terrorismo y el imperialismo. También ha habido colaboraciones directas entre el Ejercito sirio y el kurdo en Alepo y región de Alepo, y en la zona de Manbij, donde los sirios cortaron el acceso de los turcos a la anunciada campaña de ataque a Manbij y de acercamiento a Raqqa, cosa que tuvo su contrapartida por parte de los kurdos cediéndoles la gestión de amplios territorios en torno a Manbij. Las fuerzas sirias quisieron por otra parte ir en apoyo de los kurdos en la batalla de Kobane, pero no pudieron porque tenían las vías cortadas por el ISIS y no disponían del apoyo ruso del que pudieron disponer más tarde.
En el peor de los casos los kurdos hubieran podido disponer del apoyo ruso y es impensable que no se produjera una colaboración con el Ejército sirio en la lucha contra el ISIS y Al Qaeda incluyendo apoyo armamentístico. La salida siempre está en la colaboración de ambos ejércitos, del sirio y del kurdo, y de buscar acuerdos que respeten la soberanía de los kurdos y la imprescindible unidad contra el terrorismo y sobre todo contra el imperialismo que lo sustenta. Esperemos que los kurdos puedan rectificar su errónea y nefasta estrategia de alianza con el imperialismo, aunque desgraciadamente quizá sea un poco tarde para ello.
La Haine
Texto completo en: http://www.lahaine.org/reflexiones-en-torno-al-tema
submitted by felipostero to podemos [link] [comments]


2016.09.30 12:44 EDUARDOMOLINA Ramón Espinar: Las diez crisis del PSOE. Análisis de la crisis orgánica, ideológica, territorial y de liderazgo del Partido Socialista, el régimen del 78 y el papel de la socialdemocracia.

http://ctxt.es/es/20160928/Firmas/8722/PSOE-socialdemocracia-crisis-regimen-Ramon-Espinar.htm
"El PSOE estos días afronta una encrucijada con causas y razones múltiples. No está solo en crisis el liderazgo de Pedro Sánchez, sino que esta es solo el síntoma de un momento histórico que va a definir la pervivencia o la liquidación del partido político que ha vertebrado la política de este país desde la Transición.
1- La crisis de la socialdemocracia: desde que la caída del Muro de Berlín alteró los equilibrios de fuerzas globales, el papel de la socialdemocracia como ideología propia de las potencias europeas desde la II Guerra Mundial quedó cuestionado. Sin un contrapeso político al poder de los Estados Unidos y un contrapeso ideológico al neoliberalismo, la socialdemocracia perdió su hoja de ruta política. No planteaba ya un horizonte de transformación de la sociedad y los márgenes del debate político se estrecharon en un agonismo que la desdibujó como proyecto alternativo de sociedad y como modelo existente (que pasó a pertenecer al campo político de los partidos liberal-conservadores). El "fin de la Historia" nunca fue cierto, pero sí la suspensión de la contienda en los países de Europa occidental durante algunas décadas.
2- La crisis orgánica: los partidos socialdemócratas y obreros del siglo XX se construyeron sobre el modelo del "militante de la cuna a la tumba". 40 años de franquismo anularon la posibilidad de que el PSOE lo fuera. Resurgió como partido "atrapalotodo" a finales de los 70, más orientado a una conexión con un proyecto discursivo de modernización vinculado a Europa y al cambio político que a una implementación territorial y una inserción profunda en la sociedad. En los 80 desarrolló redes de implantación en la sociedad que fueron liquidándose desde la ruptura con UGT en la huelga general de 1988 y que hoy solo perviven en Andalucía. El PSOE es hoy mucho más una organización política de cuadros y cargos públicos que de militantes y simpatizantes con una relación orgánica que vaya más allá del voto.
La confianza en la consolidación del bipartidismo orientó a los cuadros del PSOE hacia la meritocracia interna
2 bis - La crisis de cuadros: desde los años 80, con la cooptación del movimiento vecinal y los cuadros jóvenes de la universidad y las administraciones públicas, el PSOE solo ha tenido dos fuentes de atracción de cuadros políticos constantes. El propio partido y su izquierda. La concepción de la representación de la sociedad a partir de sus referentes y su tejido social vivo nunca estuvo presente en el PSOE desde Guerra y Felipe González, más allá de "fichajes estrella" para encabezar o completar alguna lista electoral. La confianza en la consolidación del bipartidismo orientó a los cuadros del PSOE hacia la meritocracia interna: luchar por el poder era luchar por el aparato del partido. Generando así una desconexión con actores sociales que no se articularon políticamente durante décadas. El PSOE adolece de cuadros que piensen la política más allá de los parlamentos y las sedes (con honrosísimas excepciones).
3- La crisis ideológica: el PSOE asumió en los 80 y 90 la modernización y el europeísmo como motores simbólicos e ideológicos. Consumada la integración, tras el franquismo, de España en su entorno y homologada nuestra democracia con las de la Unión Europea, solo quedó vacío. Cuando la crisis económica evidenció la crisis del modelo productivo, el PSOE también estaba en crisis y no tenía capacidad de dar respuestas estructurales en términos de un modelo nuevo de país. Desde la victoria electoral de Aznar en 1996 y la asimilación del PP al resto de partidos conservadores europeos (quitándole al PSOE la exclusividad en lo que al proyecto de modernización de España se refería), el PSOE ha navegado sin rumbo ideológico. Se podría decir que la diferencia entre PP y PSOE iba poco más allá de algunos derechos civiles y unas décimas de gasto público en el PIB.
4- La crisis territorial: el fracaso del Estatut de Catalunya en 2006 fue también el fracaso del PSOE como herramienta de articulación territorial de España. El giro hacia un campo discursivo de choque entre nacionalismos periféricos y nacionalismo español dejó, con un empujón, fuera de juego la posición unitaria y pluralista del PSOE. Desde entonces, tiende a la desaparición en Catalunya y Euskadi, y padece de pánico a las acusaciones del PP de "pactar con independentistas". En lo territorial, el PSOE tiene una posición imposible y desactualizada.
5- La crisis de liderazgo: mientras la única alternativa electoral a confrontar era el PP, el PSOE podía presentarse ante la sociedad con liderazgos fraguados en las batallas internas y buena oratoria. Los cambios de ciclo exigen liderazgos e identificación: cuando 137 años de historia no son suficientes, hacen falta aglutinantes. Hoy, el PSOE tiene difícil disputar el continuismo a Mariano Rajoy, el cambio a Pablo Iglesias y la charlatanería centrista a Albert Rivera. Necesita un espacio político y un liderazgo que lo encarne.
Hoy los grandes grupos de comunicación no son autónomos, sino que pertenecen a grandes grupos económicos
6- La crisis de los medios de comunicación: la crisis económica propia de los medios de comunicación (mucho más profunda y endógena que la del resto del país si cabe) ha cambiado las trincheras de la batalla por la esfera pública. Hoy los grandes grupos de comunicación no son autónomos, sino que pertenecen a grandes grupos económicos. En las tensiones que enfrenta el PSOE, la dependencia de los posicionamientos de grupos de comunicación que le han sido tradicionalmente afines es clave.
7- La crisis de Régimen: el PSOE es el partido que ha articulado, para bien y para mal, el régimen político del 78. Cuando se genera una distancia abismal entre las expectativas de las clases medias y una realidad económica devastadora, las lealtades políticas se cuestionan. A medida que la brecha se ensancha, mantener posiciones intermedias entre el continuismo y la transformación se hace cada día más complicado. El surgimiento de nuevas fuerzas políticas tampoco ayuda al PSOE, sometido a una tensión permanente entre aferrarse al 78 y proponer un nuevo modelo de sociedad.
8- La crisis organizativa: cuando no gobierna el Estado, el PSOE se parece más a una confederación de partidos regionales que a un partido unitario. En un partido de cuadros y cargos públicos, el poder regional cohesiona las filas en torno a liderazgos regionales que terminan por convertirse en "baronías". Los líderes nacionales encuentran dificultades serias para sobreponerse y hacer valer sus posiciones frente a aparatos políticos que pueden competir con el de Ferraz y alianzas sólidas entre líderes territoriales.
Cuando no gobierna el Estado, el PSOE se parece más a una confederación de partidos regionales que a un partido unitario
9- La crisis electoral: todo lo anterior deriva en una concatenación de resultados electorales históricos en negativo. La legitimidad del partido, sus dirigentes y su líder se ve mermada permanentemente por batacazos electorales y fugas de votantes que devienen en pérdida de poder, institucional e interno, y dificultades para cohesionar las redes (clientelares a menudo) que sostienen la relación entre los dirigentes del PSOE y sus militantes.
10- Pedro Sánchez: por su configuración histórica, Andalucía es una excepción a toda la dinámica de crisis que se ha planteado. Sánchez alcanzó la Secretaría General apoyado en una federación andaluza que lo consideró débil y pretendió utilizarlo como parapeto para una época de previsibles turbulencias electorales. No contó con su principal virtud política: la tenacidad. Sánchez ha querido ser un líder autónomo de un partido autónomo. No más "de izquierdas" que sus antecesores o que el propio partido, pero sí determinado a hacer valer sus posiciones políticas y a preservar la autonomía del PSOE respecto de su poder territorial interno y el poder económico de este país. Cabalga una contradicción anunciada, hace dos años, por Juan Carlos Monedero: "Un día el PSOE tendrá que elegir entre el PP y Podemos. Si elige mal, será su tumba". Elegir entre el PP y Podemos es escoger entre las dicotomías constituyentes de nuestro sistema político, entre dos proyectos de país.
Desde fuera del PSOE solo quedan tres cosas que hacer en este escenario: respetar su autonomía, esperar que se atrevan a hacerla valer y apostar por un proyecto progresista para España y hacer saber a sus dirigentes y militantes más decentes que, si fracasan (y lo tienen todo en contra), ya no hace tanto frío fuera. Las fronteras de los partidos son muy estrechas. La tarea histórica de transformar este país para ponerlo al servicio de la mayoría social es mucho más grande que ninguna sigla y que ninguna historia. Por grande que sea."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2016.09.08 11:10 EDUARDOMOLINA El siniestro y casposo nacionalismo de Mariano Rajoy. La situación es tan grave que nuestros partidos patrióticos, PP y Cs, se han firmado un Pacto por la Unidad de España y en defensa de la Constitución, como si fueran sus únicos autores y sus más fidedignos intérpretes. (alguno no votó).

María Eugenia R. Palop
http://www.eldiario.es/zonacritica/siniestro-casposo-nacionalismo-Mariano-Rajoy_6_556504370.html
"Hace unos días, Rajoy afrontó su fallida investidura con un discurso sin pulso, vago y errático, que solo tuvo un momento de interés: el momento en el que apeló a la unidad de España, y en el que defendió la soberanía única del único pueblo español, exhibiendo sin pudor su casticismo y su rancio casposismo decimonónico.
“ […]El reto más grave que tiene planteado España en este momento “[…], sentenció solemne Rajoy, es el “[…] desafío que paradójica y abusivamente se plantea desde las instituciones autonómicas de Cataluña”. “[…] España sufre una amenaza explícita contra su unidad territorial” que supone “la liquidación de la soberanía nacional y del respeto a la Ley, que es la expresión democrática de esa voluntad soberana”, porque “en términos políticos y constitucionales, el único pueblo soberano en España es el español […] El pueblo español en su conjunto es el único soberano […]”. De manera que, frente a semejante reto, “[…] nuestra primera obligación —la del gobierno y la de estas Cortes generales— es garantizar la soberanía y con ella la unidad de España”. Vaya que, por lo visto, la situación es tan grave que nuestros partidos patrióticos, PP y Cs, se han animado a firmar un Pacto por la Unidad de España y en defensa de la Constitución, como si fueran ellos sus únicos autores intelectuales y sus más fidedignos intérpretes, cuando todo el mundo sabe, que los imanes del Partido Popular se han dedicado a destrozar impunemente el texto constitucional en estos años y a articular desde el gobierno su propio proceso (de)constituyente.
La verdad es que no sé si hoy queda algún profesor de Teoría del Derecho que asuma la existencia de una sola “voluntad soberana” que se plasma en la “Ley”, más allá de los momentos en que tenga que explicar a Bodino, pero el discurso de Rajoy, en este, como en otros puntos, fue un auténtico despropósito. Porque no es solo que la soberanía, la nación soberana, y el único legislador, es el producto de una creación política que se explica únicamente en clave ideológica e histórica, sino que hace ya mucho tiempo que el Estado-nación sufre una crisis profunda de credibilidad y es obvia la necesidad de garantizar nuestros derechos en un espacio postestatal. Un espacio en el que se fortalezcan tanto las instancias de representación infraestatales, activando un proceso de descentralización, como supraestatales, democratizando el funcionamiento de los organismos internacionales.
La reafirmación desesperada del Estado-nación solo la protagonizan hoy en Europa los partidos fascistas; partidos-gusanos de madera podrida, cuyo auge se debe, precisamente, al propio declive del modelo estatal. Es curioso, sin embargo, que la sacralizada soberanía nacional de la que habla Rajoy, y su dolor “de” España, no le hayan impedido asumir acríticamente y sin consulta previa, cientos de decisiones trascendentales para los españoles, adoptadas desde instancias internacionales que ni siquiera son representativas. Está claro que nuestro prócer logra compatibilizar su defensa de la unidad de España con una lógica supraestatal, y, en buena parte autoritaria, pero no puede hacer lo mismo si las propuestas proceden de un Parlamento autonómico de cuya representatividad democrática nadie puede dudar.
Seguramente, y más allá de su declamación de Cid Campeador y sus golpes de pecho, Rajoy piensa que el ataque inmoderado al soberanismo catalán fortalece la agresividad de sus huestes, cuchillo en boca, y que, además, es una buena forma de dinamitar cualquier intento de Sánchez por formar un gobierno . Que el PP haya recurrido a la parte más oscura del nacionalismo independentista para asegurarse la presidencia de la Mesa en el Congreso, es un detalle menor que confía en poder borrar del disco duro, como se han borrado tantas otras cosas sin que, de momento, haya pasado nada.
Pero el problema de fondo aquí es que Rajoy simplifica intencionadamente la complejidad del soberanismo que, en Cataluña, como en muchos otros lugares, tiene más lecturas de las que él está dispuesto a admitir. Mal que le pese, el soberanismo suele ser la expresión de muy diferentes mecanismos de autoidentificación que no es tan fácil reducir ni eliminar de un plumazo, y que, desde luego, no siempre se traducen en conflictos inmanejables.
Por supuesto, hay quien vive ahí un conflicto de identidad o reconocimiento basado en supuestos hechos inmodificables que se interiorizan y se defienden como propios. Conflictos de identidad no negociable, como les llama Javier de Lucas, que surgen por imputación, y no por elección, y cuya gestión exige, sin más, la aceptación de la diferencia.
Hay también quien plantea un conflicto de carácter estratégico, un clásico conflicto de redistribución, en el que el relato pasa por destacar una situación de desventaja que se ha generado a lo largo de la historia o que se ha producido a partir de la actuación del Estado, de modo que lo relevante no es que existan diferencias de hecho sino, más bien que las diferencias son provocadas y precisamente por eso son superables. En este supuesto de lo que se trata es de orientar la política al espacio de la negociación a fin de conquistar posiciones de poder y de situar a las instituciones propias en pie de igualdad con las del Estado. A veces este conflicto tiene solo un carácter administrativo o técnico, porque se traduce únicamente en un reparto de competencias que debería poder plantearse y revisarse tantas veces como fuera preciso, sin provocar tantos aspavientos ni tanta hiperventilación como provoca (en nuestro TC, sin ir más lejos).
Pero hay también quien considera, con buenas razones, que la cultura común es importante en la medida en la que dota de sentido a la libertad individual; garantiza la existencia de un vocabulario compartido que permite que las personas puedan comprenderse a sí mismas y valorar sus prácticas sociales. Hay quien considera que la “pertenencia” es relevante desde el punto de vista político porque afecta directamente a la definición, a la comprensión y a la defensa de los derechos propios, y que no puede hablarse de derechos sociales si se niega la existencia de la comunidad y se obstaculiza el autogobierno. Esta posición no debería suponer un conflicto insuperable en una sociedad democrática pero requiere de una inteligencia y de un esfuerzo terapéutico que partidos como el PP no alcanzan ni a imaginar ni a sopesar.
En fin, lo peor es que al meterlo todo en el mismo saco para revolver y agitar, como hace Rajoy continuamente, y al cegar cualquier intento de comprensión, diferenciación y diálogo, se pone en funcionamiento una táctica electoralista que apela al peor de los nacionalismos, precisamente, al más costumbrista, siniestro y conflictivo, y esta es una estrategia irresponsable y cerril que a la larga será tan peligrosa como estéril."
submitted by EDUARDOMOLINA to podemos [link] [comments]


2016.06.04 04:27 ShaunaDorothy ¡Defender las conquistas de la Revolución Cubana! Cuba: Crisis económica y “reformas de mercado” ¡Por la revolución política obrera!(2 - 2) (Otoño de 2011)

https://archive.is/OkPrG
Para cubrir sus huellas, la LTS/FT-CI busca trazar una distinción entre los actuales burócratas en el poder y el Ché Guevara, compañero de armas de Fidel Castro. Como muchos otros en la izquierda, la LTS/FT-CI aclama el “internacionalismo” del Ché, al afirmar en su artículo que se acercó “a una estrategia consecuente de revolución socialista internacional”. El asesinato de Guevara en Bolivia en 1967 a manos de la CIA, mientras dirigía una pequeña banda de campesinos guerrilleros, lo hace una figura heróica. Pero su estrategia basada en el campesinado, que llevó a tantos militantes a fines trágicos, era una negación completa del marxismo, completamente indistinguible de la de otros guerrilleros estalinistas del “Tercer Mundo”.
La LTS/FT-CI también endosa la política económica de Guevara de principios de la década de 1960, cuando se desempeñó como Ministro de Industrias, en contraposición a la política cubana más reciente de liberalización y descentralización económica. Guevara, en igual medida que sus demás compañeros estalinistas, aceptó el marco de “construir el socialismo” en una pequeña, pobre y asediada isla. Lo que definía su perspectiva económica era su variante particularmente utópica y voluntarista de estalinismo, caracterizada por su preferencia por los “incentivos morales” sobre los materiales como un supuesto camino hacia la industrialización rápida. Esto condujo a un despilfarro y un abuso obsceno de los recursos materiales y humanos. Al descartar las aspiraciones de los obreros por estándares de vida decentes como “ideología burguesa”, Guevara contribuyó a imponer la completa privación de representación política de los trabajadores implementada por el gobierno cubano.
Al afirmar que la restauración capitalista está en curso en Cuba, la LTS/FT-CI busca en realidad una salida para desechar la defensa del estado obrero deformado en contra de la contrarrevolución, que es precisamente lo que este grupo hizo dos décadas antes al apoyar a las fuerzas procapitalistas en la URSS, Alemania Oriental (la RDA) y en los estados obreros deformados de Europa Oriental. ¡El argentino Partido de los Trabajadores Socialistas, copensador de la LTS, llegó incluso a llamar escandalosamente por “la defensa del derecho de las masas alemanas a unificarse como ellas lo deseen, aún cuando decidan hacerlo en los marcos del capitalismo” (Avanzada Socialista, 30 de marzo de 1990)! Esto equivalía a extenderle un cheque en blanco al imperialismo de Alemania Occidental para que llevara a cabo la anexión capitalista de la RDA.
Los falsos paralelos con la NEP de Lenin
Algunos apologistas académicos de la propuesta política orientada al mercado en Cuba hacen referencia a la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin, adoptada en las repúblicas soviéticas en 1921, que permitió concesiones para los campesinos en la forma de un mercado interno en donde la producción agrícola sería intercambiada por productos industriales. En su libro Rusia: del socialismo real al capitalismo real (2005), el historiador cubano Ariel Dacal argumenta que: “El gran mérito de esta política, contradicciones incluidas, fue erigirse como una alternativa de desarrollo frente al capitalismo” para los países no desarrollados. Esta clase de perspectivas tienen eco en secciones de la izquierda internacional. Haciendo gran número de referencias a la NEP, una declaración del Party for Socialism and Liberation [Partido por el Socialismo y la Liberación] estadounidense, que justifica las reformas cubanas, afirma: “Ésta no es la primera vez que un gobierno dirigido por comunistas da un viraje de vuelta hacia la expansión del mercado privado” (“A Marxist Analysis of Cuba’s New Economic Reforms” [Un análisis marxista de las nuevas reformas económicas en Cuba], PSLweb.org).
La NEP soviética no era un modelo de desarrollo sostenido, sino una retirada temporal después de la devastación de la Guerra Civil en una economía atrasada y mayoritariamente campesina donde la industria estaba diezmada y en total desorganización. Aunque la NEP sí logró reactivar la vida económica, también enriqueció a una capa de especuladores, pequeños comerciantes y campesinos acomodados, que se convirtieron en una influencia corrosiva sobre el aparato del estado obrero. La legislación temprana de la NEP, elaborada bajo la guía directa de Lenin, restringía severamente la contratación de trabajo y la adquisición de tierra. Sin embargo, en 1925, estas restricciones fueron ampliamente liberalizadas por el régimen de Stalin. La Oposición de Izquierda de Trotsky, formada para luchar contra la creciente degeneración burocrática, llamó a incrementar los impuestos sobre los campesinos ricos para financiar la industrialización y la introducción sistemática de la agricultura colectiva mecanizada a gran escala. Para finales de la década de 1920, la amenaza contrarrevolucionaria planteada por la nueva capa de ricos campesinos y mercaderes tenía a la URSS al borde del colapso, por lo que Stalin tardíamente se volvió en contra de su antiguo aliado, Nikolai Bujarin, e inició la colectivización agraria, con la brutalidad y los modos administrativos que lo caracterizaban.
Incluso mientras implementaban la NEP, los bolcheviques de Lenin y Trotsky luchaban con todas sus fuerzas para extender las conquistas de Octubre a los trabajadores del mundo. Construyeron la III Internacional (Comunista) para guiar y unir las luchas de los marxistas revolucionarios internacionalmente. Esta política está completamente contrapuesta a la de los estalinistas, que subordinan los intereses del proletariado mundial a sus esfuerzos para obtener favores de regímenes capitalistas “progresistas”.
El estalinismo: La traición de la colaboración de clases
A través de los años, el desafío de Cuba al coloso imperialista estadounidense ha inspirado a un gran número de obreros combativos y jóvenes radicalizados en Latinoamérica y otros lugares. Pero eso no quiere decir que el régimen cubano sea intrínsecamente más radical que sus contrapartes estalinistas en otros países. Durante las primeras dos décadas bajo Mao, el régimen de Beijing era visto de igual manera por los impresionables izquierdistas de Occidente como una alternativa revolucionaria a Moscú. Ya en 1969, nosotros advertimos acerca de la creciente posibilidad objetiva —debido a la enorme capacidad industrial y militar de la Unión Soviética— de un acuerdo entre EE.UU. y China, una predicción que pronto se cumpliría. En última instancia, no importa cuáles sean sus presiones y políticas inmediatas, todas las burocracias estalinistas están caracterizadas por la colaboración de clases al nivel internacional. Sus diferencias en postura y retórica responden simplemente al nivel de hostilidad imperialista directa que enfrentan estos regímenes.
La política exterior de la burocracia cubana ha traicionado criminalmente los intereses de las masas trabajadoras en América Latina. En la década de 1960, Fidel Castro apoyó a nacionalistas burgueses como João Goulart en Brasil y saludó a la junta militar peruana como “un grupo de oficiales progresistas que desempeñan un papel revolucionario”. A principios de los 70, endosó el régimen burgués de frente popular de Salvador Allende en Chile, que desarmó política y físicamente al proletariado y pavimentó el camino para el golpe militar de Pinochet en 1973 y la masacre de más de 30 mil obreros e izquierdistas.
Cuando las masas nicaragüenses, bajo la dirección de los sandinistas radicales nacionalistas pequeñoburgueses, derrocaron la dictadura de Somoza en 1979, el estado capitalista fue hecho añicos y se abrió la posibilidad de una revolución social. Nosotros dijimos: “¡Defender, completar y extender la revolución nicaragüense!”. Pero Castro, en cambio, aconsejó al gobierno sandinista: “Eviten los errores iniciales que al principio cometimos en Cuba” tales como “los ataques frontales prematuros a la burguesía”. Los sandinistas mantuvieron una “economía mixta”, lo que significó que los capitalistas nunca fueron destruidos como clase. La burguesía nicaragüense, con el financiamiento estadounidense a la guerra sucia de los “contras” apoyados por la CIA, fue capaz de restablecer su control una década más tarde, derrotando a la revolución. El resultado neto de la política de “coexistencia pacífica” de los dirigentes cubanos ha sido la perpetuación del empobrecimiento de las masas latinoamericanas y el creciente aislamiento de la Revolución Cubana.
Entre las tendencias seudomarxistas que otorgan apoyo político a la burocracia castrista cubana destaca la Tendencia Marxista Internacional (TMI) de Alan Woods. En los últimos años, Woods ha podido posar como “trotskista” al interior de Cuba, incluso en ocasionales series de conferencias. La precondición para realizar ese tipo de actividades es la completa adulación de Fidel Castro y la oposición absoluta de la TMI al llamado trotskista por la revolución política proletaria.
La TMI tiene una historia de muchas décadas de liquidación en partidos socialdemócratas y hasta completamente capitalistas, desde el Partido Laborista británico hasta el Partido de la Revolución Democrática en México. Ahora, como hace la burocracia cubana, Woods y cía. le dan apoyo político al caudillo capitalista venezolano Hugo Chávez y a su supuesto “socialismo del siglo XXI”. Escriben:
“La revolución venezolana, junto con la cubana, se han convertido en un punto de referencia para la revolución en Bolivia, Ecuador y otros países. La iniciativa tomada por el Presidente Chávez de lanzar la Quinta Internacional, con el objetivo de derrocar el imperialismo y el capitalismo, debería recibir el apoyo más entusiasta de los revolucionarios cubanos. ¡Ésta es la esperanza para el futuro!”
—“¿A dónde va Cuba? ¿Hacia el capitalismo o el socialismo?”, marxist.com, 4 de octubre de 2010
Chávez, un antiguo coronel del ejército, llegó al poder a través del proceso electoral burgués y gobierna un estado capitalista en el que la burguesía venezolana y los imperialistas continúan llevando a cabo prósperos negocios, sin importar que tan hostil ha sido Washington a su régimen. Sus nacionalizaciones, que se han dado poco a poco, no plantean un reto contra la propiedad privada capitalista, como pasó con las nacionalizaciones de otros caudillos nacional-populistas como Lázaro Cárdenas en México en la década de los 30 o Juan Perón en Argentina en la década de los 40 (ver: “La izquierda oportunista y el referéndum de 2007 de Chávez”, Espartaco No. 30, invierno de 2008-2009). Al tratar de hacer pasar a este político burgués como “anticapitalista”, la TMI hace su pequeña contribución para mantener a las masas obreras venezolanas bajo la bota de los saqueadores imperialistas.
Desde 2000 Venezuela ha sido el principal socio comercial de Cuba, proporcionando petróleo a cambio de unos 20 mil doctores y maestros cubanos. La dependencia de Cuba en la capacidad (y la voluntad) de Chávez de continuar subsidiando campañas populistas de salud y alfabetización importando profesionistas cubanos calificados es, a decir poco, una base extremadamente inestable para la supervivencia económica.
Cuba en la encrucijada
En abril de 2010, un intelectual negro de muchos años del Partido Comunista, Esteban Morales, director del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana y frecuente comentarista político en la televisión cubana, escribió un artículo titulado “Corrupción: ¿La verdadera contrarrevolución?”, en el que argumenta:
“Cuando observamos detenidamente la situación interna de Cuba hoy, no podemos tener duda de que la contrarrevolución, poco a poco, va tomando posiciones en ciertos niveles del Estado y del Gobierno.
“Sin duda, se va haciendo evidente, de que hay gentes en posiciones de gobierno y estatal, que se están apalancando financieramente, para cuando la Revolución se caiga, y otros, que pueden tener casi todo preparado para producir el traspaso de los bienes estatales a manos privadas, como tuvo lugar en la antigua URSS”.
Al mes siguiente de la publicación de este artículo se anunció que Morales había sido expulsado del Partido Comunista; después de una apelación, fue readmitido este verano.
El régimen de Castro afirma que la corrupción tiene sus orígenes en los individuos oportunistas que han logrado penetrar el aparato de administración estatal, mientras que el núcleo de la dirección histórica del Partido Comunista sigue estando irreversiblemente comprometido a mantener el estado obrero cubano. En realidad, la corrupción es resultado directo del dominio burocrático estalinista, y se filtra por cada poro de la sociedad cubana. Todo mundo sabe que si conoces a la persona indicada puedes obtener los bienes necesarios, así que ¿por qué trabajar duro para nada? Sólo un régimen de democracia obrera puede inculcar la moral laboral necesaria, evitar el despilfarro burocrático de los recursos y contener las tendencias hacia la restauración capitalista.
Intentando protegerse de la crítica, el régimen cubano emprende periódicamente purgas y campañas “anticorrupción” e incluso ha revertido en algunas ocasiones sus propias medidas de “liberalización”. Esto no se debe a que estos estalinistas estén irremediablemente comprometidos con la defensa de la economía colectivizada. La burocracia de La Habana no es una clase social; sus componentes no poseen acciones en la industria estatal y no pueden transmitir la propiedad de los medios de producción a sus herederos. Son, en cambio, una casta parasitaria, una formación contradictoria que oscila entre la burguesía imperialista y la clase obrera cubana. Como escribió Trotsky hablando de la burocracia soviética, “sigue preservando la propiedad estatal sólo hasta el punto que le teme al proletariado”.
En la medida que el programa de reformas de los estalinistas cubanos dé origen a una nueva capa de pequeños capitalistas, éstos necesariamente desarrollarán intereses contrapuestos a los del estado obrero. Al mismo tiempo, es posible que las medidas del régimen generen una cantidad significativa de descontento popular y que el control político de la burocracia empiece a fracturarse, proporcionando un terreno fértil para forjar un partido de vanguardia leninista-trotskista entre los trabajadores e intelectuales avanzados que buscan un camino hacia el marxismo auténtico.
Trazando el camino a seguir para la clase obrera soviética en la década de 1930, Trotsky enfatizó: “No se trata de remplazar un grupo dirigente por otro, sino de cambiar los métodos mismos de la dirección económica y cultural. La arbitrariedad burocrática deberá ceder el lugar a la democracia soviética”. El “Programa de Transición” de 1938, documento de fundación de la IV Internacional, establece elementos claves del programa para la revolución política proletaria, entre los que se incluyen:
“¡Revisión completa de la economía planificada en interés de los productores y consumidores! Se debe devolver el derecho de control de la producción a los comités de fábrica. La cooperativa de consumo, democráticamente organizada, debe controlar la calidad de los productos y sus precios.
“¡Reorganización de los koljoses de acuerdo con la voluntad e interés de los trabajadores que los integran!
“La política internacional conservadora de la burocracia debe ser reemplazada por la política del internacionalismo proletario”.
Un estado obrero aislado y atrasado, incluso uno mucho más grande y rico en recursos que Cuba, no puede alcanzar ni mucho menos superar los niveles de productividad laboral de los países capitalistas avanzados. Sólo revoluciones socialistas exitosas al nivel internacional, particularmente en los centros imperialistas, pueden acabar con la escasez y abrir el camino a una sociedad comunista mundial. La LCI busca reforjar la IV Internacional, partido mundial de la revolución socialista, como la dirección necesaria en esta lucha.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/34/cuba.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.28 20:23 ShaunaDorothy El desarrollo y la extensión de la teoría de la revolución permanente de León Trotsky Segunda Parte (2 - 2)

https://archive.is/wYz35
Trotsky y Lenin se reunifican
Al mismo tiempo, Trotsky había llegado a reconocer la validez de la amarga lucha que Lenin venía dando desde 1903 para construir un partido de vanguardia disciplinado y programáticamente sólido. En el periodo anterior a la escisión de 1903 entre bolcheviques y mencheviques en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), Trotsky se había ganado el apodo de “garrote de Lenin”. Pero en 1903 Trotsky se mostró reacio ante la insistencia de Lenin en un partido duro de revolucionarios profesionales. Sin embargo, también se opuso a la orientación menchevique a la burguesía liberal.
Trotsky se declaró ajeno a ambas fracciones. Trabajó estrechamente con los bolcheviques en la Revolución de 1905, pero en los años que siguieron sus intentos de unificar a todas las fracciones se enfrentaron a las luchas de Lenin por diferenciar tajantemente a los revolucionarios de los oportunistas, e inevitablemente llevaron a Trotsky a bloques podridos episódicos contra los bolcheviques. Esto llegó a su culminación en 1912, tras la escisión final de los bolcheviques con la fracción menchevique, cuando se constituyeron en un partido aparte. En agosto de 1912, Trotsky tomó la iniciativa para organizar una conferencia con los mencheviques “propartido” en Viena —que llegó a hacerse tristemente célebre con el nombre de “Bloque de agosto”— para tratar de revertir la escisión.
Una vez que la Revolución de Febrero se hubo hecho cargo del zarismo y hubo puesto a la burguesía supuestamente “democrática” en el poder, la mayoría de la dirigencia menchevique se unió al grueso de la II Internacional, adoptando la línea del “defensismo” respecto a su “propia” clase dominante. Bajo el impacto de la guerra y de las afiladas polémicas de Lenin contra los esfuerzos conciliacionistas, Trotsky se vio cada vez más atraído a la insistencia de Lenin en una ruptura completa con el oportunismo.
Así, para 1917, Trotsky y Lenin coincidían en las cuestiones decisivas del partido y del carácter de clase de la revolución. Tras su retorno del exilio el 4 de mayo, Trotsky no se unió inmediatamente a los bolcheviques, sino que trabajó con ellos mientras pertenecía a la organización Mezhraiontsi (Interdistrital), que se movía a la izquierda, y a la que él condujo hacia la fusión con los bolcheviques. La fusión se consumó en el VI Congreso de los bolcheviques, que comenzó a finales de julio. Como reconocería Lenin posteriormente, una vez que Trotsky comprendió la imposibilidad de la unificación con los mencheviques, “no ha habido mejor bolchevique que él” (citado en Trotsky, La revolución desfigurada [1929]).
Durante el transcurso de los sucesos de 1917, Lenin insistió en la necesidad de la toma del poder estatal por el proletariado. Después de que el primer Gobierno Provisional fuera derribado por una tormenta de indignación cuando prometió continuar la odiada guerra imperialista, un nuevo gobierno se formó a principios de mayo. Dirigentes eseristas y mencheviques aceptaron formalmente carteras ministeriales. Lenin explicó que los capitalistas rusos “recurrieron a un método que durante muchas décadas, desde 1848, ha sido practicado por los capitalistas de otros países para engañar, dividir y debilitar a los obreros. Este método es el del llamado ‘gobierno de coalición’, o sea un ministerio mixto formado por miembros de la burguesía y por tránsfugas del socialismo”. Y continuó:
“Los tontos de los partidos eserista y menchevique se regocijaban y se dejaban bañar jactanciosamente por los rayos de la gloria ministerial de sus jefes. Los capitalistas se frotaban las manos de gusto, pues en la persona de los ‘líderes de los Soviets’ encontraban una ayuda contra el pueblo y la promesa de apoyar las ‘operaciones ofensivas en el frente’, es decir, la reanudación de la rapaz guerra imperialista, que había sido interrumpida por algún tiempo.”
—“Las enseñanzas de la revolución” (agosto de 1917)
En su obra clásica El estado y la revolución (septiembre de 1917), Lenin rescató los escritos de Marx y Engels sobre la cuestión del estado de debajo de la montaña de ofuscación socialdemócrata. Señalando la principal lección que Marx obtuvo de la experiencia de la Comuna de París de 1871, cuando el proletariado parisino sostuvo el poder por casi tres meses antes de ser sanguinariamente aplastado, Lenin citó la afirmación de Marx en La guerra civil en Francia (1871) de que “la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines”. Lenin explicó: “El pensamiento de Marx consiste en que la clase obrera debe destruir, romper la ‘máquina estatal existente’ y no limitarse simplemente a apoderarse de ella.”
Lenin revivió el entendimiento de Marx de que el proletariado no podría mantener una alianza con el campesinado, ni mucho menos dirigirlo, a menos que los obreros tuvieran en sus manos el poder estatal: “El proletariado necesita el poder del estado, organización centralizada de la fuerza, organización de la violencia, tanto para aplastar la resistencia de los explotadores como para dirigir a la enorme masa de la población, a los campesinos, a la pequeña burguesía, a los semiproletarios, en la obra de ‘poner en marcha’ la economía socialista.”
Habiendo ya abandonado su fórmula anterior de una “dictadura democrática del proletariado y el campesinado”, Lenin afirmó explícitamente que el estado no puede representar a dos clases distintas:
“Además, la esencia de la teoría de Marx sobre el estado sólo la ha asimilado quien haya comprendido que la dictadura de una clase es necesaria, no sólo para toda sociedad de clases en general, no sólo para el proletariado después de derrocar a la burguesía, sino también para todo el período histórico que separa al capitalismo de la ‘sociedad sin clases’, del comunismo. Las formas de los estados burgueses son extraordinariamente diversas, pero su esencia es la misma: todos esos estados son, bajo una forma o bajo otra, pero, en último resultado, necesariamente, una dictadura de la burguesía. La transición del capitalismo al comunismo no puede, naturalmente, por menos de proporcionar una enorme abundancia y diversidad de formas políticas, pero la esencia de todas ellas será, necesariamente, una: la dictadura del proletariado.”
Cuando los bolcheviques dirigieron al proletariado al poder en octubre de 1917, le dieron carne y hueso al entendimiento marxista de la dictadura del proletariado.
La Comintern y la revolución colonial
La Revolución de Octubre tuvo un efecto electrizante internacionalmente. Éste se sintió más inmediatamente entre los obreros de las demás potencias europeas beligerantes, especialmente Alemania. Pero la oleada que inició llegó mucho más allá de Europa, pasando por el mundo colonial.
Entre quienes fueron atraídos por la bandera del comunismo, ocuparon un lugar prominente los estudiantes y demás intelectuales que querían superar la profunda opresión social, el gobierno autocrático y la sumisión al imperialismo en sus propios países, y habían perdido la esperanza de que sus propias burguesías, débiles y corruptas, lograran nada parecido a la Gran Revolución Francesa de 1789-93. Pero la joven Internacional Comunista (IC) estaba adentrándose en terreno virgen cuando enfrentó la cuestión de la relación entre los partidos comunistas del mundo colonial y los movimientos nacionalistas burgueses. Los bolcheviques esperaban que la revolución obrera en los centros imperialistas resolviera, en general, la cuestión colonial.
El primer trabajo de la Comintern respecto a la cuestión nacional y colonial estuvo dirigido en buena medida a trazar una línea programática dura entre los comunistas y la cloaca chovinista de la II Internacional. Antes de la Primera Guerra Mundial, había toda una gama de actitudes sobre la cuestión colonial dentro de la II Internacional. En el ala izquierda, había muchos que se solidarizaban con las víctimas coloniales de sus “propios” gobernantes. Pero estos “partidos de toda la clase” kautskianos también incluían elementos derechistas que defendían la misión “civilizadora” del imperialismo (y a veces eran abiertamente racistas respecto a pueblos “inferiores” en el exterior y en casa). Con el estallido de la guerra, los líderes socialistas probélicos actuaron como reclutadores para los esfuerzos imperialistas de defender y extender sus imperios coloniales.
Lenin trazó la línea más dura posible contra este socialchovinismo, e insistió en que “en el Estado capitalista, rechazar el derecho a la autodeterminación, es decir, el derecho de las naciones a la separación, no significa otra cosa que defender los privilegios de la nación dominante” (El derecho de las naciones a la autodeterminación, 1914). Una clase obrera en bloque con sus propios gobernantes contra las naciones oprimidas y las masas coloniales nunca podrá hacer una revolución socialista.
Las “21 condiciones” adoptadas por el II Congreso de la IC en 1920 exigían que los partidos comunistas de los países imperialistas apoyaran “no con palabras sino con hechos, todo movimiento de emancipación en las colonias” y llevaran a cabo “entre las tropas metropolitanas” de su propio país “una continua agitación contra toda opresión de los pueblos coloniales”. Al mismo tiempo, las “Tesis adicionales sobre los problemas nacional y colonial” del II Congreso advertían contra la subordinación del proletariado colonial a la burguesía, afirmando: “La Internacional Comunista debe sellar una alianza temporal con la democracia burguesa de los países coloniales y atrasados, pero no debe fusionarse a ella y tiene que mantener incondicionalmente la independencia del movimiento proletario incluso en sus formas más embrionarias.”
El II Congreso aún no había asimilado la importancia de los cambios producidos por la guerra mundial. Antes de 1914 prácticamente no había desarrollo industrial en los países coloniales y semicoloniales, cuyas economías estaban construidas en torno a la agricultura y la extracción de materias primas para beneficio de las potencias imperialistas. Pero con la desorganización del comercio internacional y el énfasis en la producción de guerra en las potencias beligerantes, países como China y la India experimentaron un crecimiento industrial sustancial y el rápido desarrollo de un proletariado joven y combativo. La guerra sofocó el abasto de bienes de consumo y la entrada de capital de las potencias de Europa Occidental, dando un poderoso ímpetu a la industria capitalista local.
A diferencia de la India, China no era una colonia tal cual. La Revolución China de 1911, dirigida por el movimiento nacionalista burgués de Sun Yat-sen, había derrocado a la decrépita dinastía Ching (manchú), que era sumisa a las potencias imperialistas. Sin embargo, el país pronto se vio conducido por el caudillismo y siguió postrado ante los imperialistas occidentales y japoneses, desmembrado en “esferas de influencia”. Por otro lado, para 1919 había ya cerca de un millón y medio de obreros industriales, concentrados en grandes empresas en unos cuantos centros urbanos (ver: “Los orígenes del trotskismo chino”, Spartacist [edición en español] No. 28, enero de 1998). Estos cambios le dieron al proletariado chino un gran poder social potencial; sin embargo, por sí mismos no respondían a la pregunta de si el proletariado, una pequeña minoría en un país de extremo atraso social, podía hacerse políticamente consciente y contender por el poder estatal. Para cuando esta pregunta fue planteada a quemarropa en 1925-27, la Comintern ya había iniciado su degeneración cualitativa.
El “frente único antiimperialista”
En su IV Congreso, celebrado en noviembre-diciembre de 1922, la IC introdujo la consigna del “frente único antiimperialista” en sus “Tesis generales sobre la cuestión de Oriente”. Esto iba más allá de la correcta consideración de acciones en común contra el imperialismo con las fuerzas burguesas del mundo colonial y semicolonial, y promovía un bloque político con esas fuerzas sobre la base de un programa mínimo de demandas democráticas.
Sin dejar de ser críticas de la burguesía colonial, estas Tesis eran ambiguas en la cuestión clave de la relación del proletariado con ésta: “El proletariado apoya y levanta reivindicaciones parciales, como por ejemplo la república democrática independiente, el otorgamiento de derechos de que están privadas las mujeres, etc., en tanto que la correlación de fuerzas existente en la actualidad no le permita plantear la realización de su programa sovietista.” Implícitamente, las Tesis planteaban un programa menchevique de “dos etapas” para la revolución colonial, siendo la primera etapa una lucha democrática contra el imperialismo.
Aunque las Tesis eran vagas respecto al trabajo de las secciones comunistas en los países atrasados, el delegado al congreso del Partido Comunista de Indonesia (PKI), Tan Malaka, defendió abiertamente la entrada previa de su partido a la nacionalista burguesa Liga Islámica (Sarekat Islam). La práctica del PKI contradecía claramente la insistencia del II Congreso en la independencia política del proletariado ante los nacionalistas burgueses. Y, mientras que el II Congreso había afirmado “la necesidad de luchar contra el panislamismo y otras corrientes de esta índole que tratan de combinar el movimiento de liberación contra el imperialismo europeo y americano con el fortalecimiento de las posiciones de los kanes, de los terratenientes, de los mullahs, etc.”, las Tesis del IV Congreso, en cambio, afirmaban con neutralidad: “Sin embargo, a medida que se amplía y madura el movimiento de emancipación nacional, las consignas político-religiosas del panislamismo son suplantadas por reivindicaciones políticas concretas.”
Ya antes del IV Congreso, el presidente de la IC, Grigorii Zinóviev, había declarado en el I Congreso de Trabajadores del Lejano Oriente que “la división del programa de los partidos comunistas entre un programa mínimo y un programa máximo...debe ser considerada como válida en el futuro inmediato, particularmente para los países del Lejano Oriente, en la medida que la próxima etapa del desarrollo de estos países es el derrocamiento democrático y la organización de clase —política y económica— independiente del proletariado” (“Tesis sobre las tareas de los comunistas en el Lejano Oriente”, enero de 1922).
Cuando el miembro del Comité Central bolchevique y futuro opositor de izquierda A.A. Ioffe fue comisionado para encabezar una misión diplomática soviética para negociar con el Guomindang (Partido Nacionalista—GMD) de Sun Yat-sen, buscó atenerse a la posición principista adoptada por el II Congreso contra las políticas que estaba impulsando el emisario del Comité Ejecutivo de la IC (CEIC) en China. En una carta del 22 de julio de 1922 al Politburó del Partido Comunista Ruso, Ioffe escribió:
“Nuestra política en China, como en todo el mundo, debe buscar sobre todo los fines de la revolución proletaria mundial… En la política interna de China, conducir una línea para la liberación nacional y la unificación de China, y la creación de una república china unida y verdaderamente independiente y libre-democrática (¿soviética?)… Apoyar al Partido Comunista Chino (PCCh) incluso más [que a Sun Yat-sen], sin temerle a su cercanía abierta con la embajada. Independientemente de la debilidad de este partido, considerar necesaria su completa independencia, y completamente incorrectos los esfuerzos de ciertos agentes del CEIC de la IC de fundir la organización de este partido con el partido de Sun Yat-sen.”
—traducido de Bol’shevistskoe rukovodstvo, Perepiska [Dirigencia bolchevique, Correspondencia], 1912-1927 (Moscú: ROSSPEN, 1996)
El agente del CEIC al que Ioffe se refería era G. Maring (Henricus Sneevliet), un comunista holandés que había orquestado la entrada del PKI al Sarekat Islam. En agosto de 1922, Maring le impuso al joven PCCh una entrada parcial al GMD. Maring estaba apoyado por el CEIC. Sin una alternativa al curso de Maring, y en un esfuerzo por presionar a Sun Yat-sen a que actuara contra los imperialistas en China, en enero de 1923 Ioffe firmó un “pacto de no agresión” con el GMD que rechazaba intentos de introducir el comunismo en China. Ese agosto, una resolución del Politburó propuesta por Stalin y que asignaba a Mijaíl Borodin como Asesor Político de Sun afirmaba: “Instruir al camarada Borodin para que su trabajo con Sun Yat-sen esté guiado por los intereses del movimiento de liberación nacional de China, y que no se distraiga con el objetivo de implantar el comunismo en China” (énfasis añadido). Stalin se salió con la suya. En su tercera conferencia nacional ese año, el PCCh votó por convertir su entrada parcial en una entrada completa y resolvió que “el GMD debe ser la fuerza central de la revolución nacional y debe asumir su dirigencia.”
Para cuando tuvo lugar el IV Congreso de la IC, Lenin estaba cada vez más marginado por la enfermedad y una “Troika” (triunvirato) anti-Trotsky se había formado con Stalin, Zinóviev y Lev Kámenev para ponerse al frente del Partido Comunista soviético y la IC. Los cinco miembros del Comité Central del PCCh se habían opuesto inicialmente a la entrada en el GMD. Sus objeciones deberían haberse discutido y debatido plenamente al interior de la Comintern. Pero estas diferencias se mantuvieron ocultas a los oponentes de esta camarilla burocrática que se estaba cristalizando en la cima del estado soviético y la Comintern.
De todas formas, Trotsky se opuso a la línea de la Troika de entrada al GMD cuando llegó el momento de votarla en el Politburó en 1923 y en adelante. Si bien expresó abiertamente su oposición a la Troika sólo dentro del Politburó, al mismo tiempo Trotsky se distinguió públicamente por advertir a los comunistas de Oriente contra mezclar sus programas con el nacionalismo de partidos como el GMD. Se opuso a la concepción de partidos de dos clases “obrero-campesinos” o “granjero-laborista” promovida por Zinóviev y Stalin para Estados Unidos, Polonia y otros países —con efectos desastrosos— e insistió en que el Guomindang era un partido burgués.
El “socialismo en un solo país”: Una “teoría” para la traición
Cuando Lenin se hubo recuperado de su ataque de apoplejía en el otoño de 1922, se horrorizó al enterarse de que las presiones de la creciente capa burocrática en el estado y el partido soviéticos estaban encontrando cada vez más expresión en el Politburó. Entonces colaboró con Trotsky para que se rechazara una propuesta de Stalin y otros de debilitar el monopolio sobre el comercio exterior, un baluarte crucial de la economía colectivizada. Luego, Lenin decidió consumar un bloque con Trotsky para retirar a Stalin de su puesto de Secretario General en el XII Congreso del Partido de abril de 1923, en buena medida debido a una política abusiva, que apestaba a chovinismo gran ruso, impulsada por Stalin y sus compinches hacia las nacionalidades no rusas del Cáucaso. Pero Lenin fue atacado una vez más por la enfermedad en marzo de 1923, ante lo cual Trotsky dio un paso atrás y no libró una lucha tajante. Con la Troika al mando, el XII Congreso dedicó un punto especial del orden del día a darle la bienvenida a sus filas al viejo economicista y menchevique Aleksandr Martínov.
Martínov llegaría a ser una parte central en la lucha de la Troika contra Trotsky respecto a China. Fue Martínov, por ejemplo, quien acuñó la caracterización del GMD como un “bloque de cuatro clases” (obreros, campesinos, pequeña burguesía y burguesía nacional), que se usó para justificar la liquidación del PCCh dentro de ese partido nacionalista burgués. Como habría de notar Trotsky en “¿Quién dirige hoy la Internacional Comunista?” (septiembre de 1928):
“Martínov no solamente se ha infiltrado en el partido, sino que también se ha convertido en uno de los principales inspiradores de la Internacional… se han acercado y se han rebajado únicamente a causa de su lucha contra el ‘trotskismo’. En este aspecto no le ha sido necesaria ninguna reeducación; ha continuado atacando la ‘revolución permanente’ como en los veinte años anteriores.”
Pocos meses después del XII Congreso del Partido, en 1923 vino la derrota de la revolución en Alemania, que tuvo enormes consecuencias a escala mundial. El fracaso en Alemania se debió a la incapacidad de la Internacional Comunista dirigida por Zinóviev y a la ausencia en Alemania de un Partido Comunista suficientemente templado: el KPD alemán se adaptó a la socialdemocracia y, en octubre, incluso entró en gobiernos regionales burgueses dirigidos por la socialdemocracia (ver: “Rearmando al bolchevismo—Una crítica trotskista de Alemania 1923 y la Comintern”, Spartacist [edición en español] No. 31, agosto de 2001). La ola revolucionaria de posguerra, que ya para 1921 estaba retrocediendo, se detuvo, y el orden burgués global se estabilizó. En la Rusia soviética, los obreros habían estado siguiendo intensamente el curso de la revolución obrera alemana. Su derrota tuvo entre los obreros soviéticos un enorme efecto desmoralizador, prolongando el aislamiento del estado obrero y ayudando a pavimentar el camino a la usurpación del poder político del proletariado por la naciente burocracia soviética.
Las elecciones a la XIII Conferencia del Partido de enero de 1924 estuvieron arregladas para no permitir más que tres representantes del laxo agrupamiento de oposicionistas asociados a Trotsky, pese a su amplio apoyo en los centros urbanos y el Ejército Rojo. El “trotskismo” fue condenado como una herejía antitética al leninismo. Lenin murió el 21 de enero, al día siguiente de enterarse del resultado de la Conferencia. Después de enero de 1924, la gente que gobernaba la URSS, la forma en que era gobernada y los fines para los que se le gobernaba cambiaron. En el otoño de 1924, Stalin generalizó la aversión de la burocracia conservadora hacia el programa proletario, revolucionario e internacionalista de la Revolución de Octubre con su “teoría” de que el socialismo —una sociedad basada en un nivel de productividad cualitativamente más alto en la que las clases han desaparecido y el estado se ha desvanecido— se puede construir en un solo país, incluso si éste era la económicamente devastada Rusia.
El “socialismo en un solo país” fue un programa de retirada y una promesa falsa de la estabilidad que la sociedad soviética añoraba tras años de guerra, revolución y pobreza; cristalizaba el estado de ánimo de conservadurismo que afectó no sólo al partido soviético, sino a los jóvenes partidos comunistas de Occidente ante la reestabilización del capitalismo mundial; negaba la teoría y la práctica no sólo de Lenin y el Partido Bolchevique, sino también de Marx y Engels, que siempre habían sido explícitos respecto a que el socialismo sólo podría triunfar como sistema mundial.
El “socialismo en un solo país” fue la bandera bajo la cual el estalinismo traicionó incontables oportunidades revolucionarias. Pero la transformación de la IC de un instrumento de la revolución socialista mundial en una agencia de maniobras diplomáticas no ocurrió de la noche a la mañana. Durante la década de 1920, Zinóviev, y luego Stalin, experimentaron con diversas coaliciones con fuerzas burguesas, que terminaron llevando al asesino sabotaje de la Segunda Revolución China de 1925-27. Para 1933, la Comintern de Stalin no pudo despertar ante lo que Trotsky llamó “el trueno del fascismo”: la victoria de los nazis de Hitler sin que el poderoso movimiento obrero alemán hubiera disparado un solo tiro. Cuando esta catástrofe, producto directo de la política de Stalin, no ocasionó indignación dentro de las filas de la III Internacional, ni siquiera desacuerdos internos significativos, Trotsky llegó a la concusión de que la IC había demostrado estar completamente muerta como fuerza para la revolución. Para 1935 ya había codificado explícitamente un programa de colaboración de clases (el Frente Popular) y había desempeñado un agresivo papel contrarrevolucionario en la Guerra Civil Española para apuntalar el dominio burgués. La Comintern estalinizada era, en efecto, como la describió Trotsky, “el gran organizador de derrotas”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/29/pr2.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.24 03:40 ShaunaDorothy Amenaza de represión masiva ante repudio a dudosa victoria electoral del PAN - Los ataques del PAN contra los obreros y oprimidos y la lucha por la revolución socialista ¡Romper con AMLO y el PRD burgués! ¡Forjar un partido obrero revolucionario internacionalista! (2 - 2) (Septiembre de 2006)

https://archive.is/yuzVP
La revolución permanente: Una perspectiva para la emancipación de explotados y oprimidos
Los sentidos anhelos democráticos de las masas, como la emancipación nacional y la democracia política, no pueden ser satisfechos bajo el capitalismo. No existe, en la era de la decadencia imperialista, ninguna ala “progresista” de la burguesía, capaz siquiera de romper con los imperialistas. Los marxistas revolucionarios, basados en la perspectiva trotskista de la revolución permanente, no tenemos un programa democrático distinto de uno socialista. En la lucha por demandas democráticas, oponemos el proletariado a la burguesía por el simple hecho de que estas demandas sólo son realizables bajo la dictadura del proletariado y, de hecho, son aquéllas una fuerza motriz para la revolución socialista.
En efecto, sólo la revolución socialista, es decir, la toma del poder por la clase obrera dirigida por el partido obrero revolucionario, arrastrando tras de sí a las masas campesinas y pequeñoburguesas urbanas depauperadas, puede conseguir la genuina emancipación nacional mediante la expropiación de la burguesía nacional, el repudio de la deuda externa y la extensión de la revolución internacionalmente, en particular y obviamente al coloso imperialista estadounidense. De igual forma, la revolución socialista remplazaría la democracia burguesa, que en realidad no es sino una burla y una trampa para los obreros y los pobres, con la genuina democracia para los explotados y los oprimidos, donde los obreros y los campesinos pobres dirigirían los destinos del país a través de los soviets o consejos. La dictadura del proletariado apoyada por el campesinado significa pues la abolición de la propiedad privada, la colectivización y centralización de la economía entera, planificándola para satisfacer las necesidades de la población, bajo la hegemonía política de la clase obrera, y la formación de un estado obrero, es decir, en palabras de Engels, destacamentos especiales de hombres armados para defender este nuevo modo de producción contra la burguesía. La dictadura del proletariado sentaría las bases para el socialismo —que se basa en la abundancia generalizada— y para la emancipación de todos los oprimidos: las mujeres, los campesinos pobres, los homosexuales, los indígenas. Lenin explicó en 1916 (“Respuesta a P. Kíevski”):
“El socialismo conduce a la extinción de todo estado, por consiguiente, también de toda democracia; pero el socialismo puede realizarse solamente a través de la dictadura del proletariado, que combina la violencia contra la burguesía, es decir, contra la minoría de la población, con un desarrollo total de la democracia, es decir, la participación, verdaderamente igualitaria y verdaderamente universal de toda la masa de la población, en todos los asuntos del estado y en todos los complejos problemas referentes a la liquidación del capitalismo.”
¿Por qué es necesaria la hegemonía de la clase obrera? Es cierto que todos los pobres luchan, en uno u otro momento, contra depredaciones particulares ocasionadas por el capitalismo. Pero los campesinos, por ejemplo, luchan por tierra, por vender sus productos al mayor precio posible con el menor costo de producción, etc. En los excepcionales casos en que triunfan, se convierten en pequeños productores que explotan mano de obra. Su interés objetivo está pues en la propiedad privada de la tierra. Aisladas de la clase obrera, sus luchas, por más justas que puedan ser, no irán más allá de los marcos del capitalismo. En cambio, la clase obrera no lucha por conseguirle mercados al patrón, ni por su operación más “rentable”. Lucha colectivamente contra los patrones por mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo. Los obreros no tienen más que su propia fuerza de trabajo para subsistir, y producen la riqueza de la sociedad colectivamente. Por ello, no tienen como clase ningún interés objetivo en el mantenimiento de la propiedad privada, y su posición estratégica en la industria moderna les da el inmenso poder social de paralizar la economía entera. Además, la clase obrera comparte intereses al nivel mundial. Así, la clase obrera es la única con el interés objetivo de destruir el capitalismo a través de las fronteras nacionales, y su emancipación de las cadenas del capitalismo lleva la semilla de la emancipación de la humanidad entera.
Ahora bien, la lucha económica de la clase obrera, por sí misma, tampoco va más allá de los marcos del capitalismo, sino que se limita a luchas contra patrones individuales para renegociar los términos de la explotación capitalista. Por ello, la conciencia sindical sigue siendo conciencia burguesa. Es necesario introducir la conciencia revolucionaria en la clase obrera: el entendimiento de su propia misión histórica de emancipación universal, y para ello se necesita un partido leninista-trotskista que, armado con la experiencia histórica de la lucha de clases, combata toda influencia ideológica de la burguesía en el proletariado y dirija a las masas en el derrocamiento del estado capitalista.
Para los revolucionarios mexicanos es de extrema importancia combatir la ideología del nacionalismo burgués: el mito de la “unidad” entre explotados y explotadores conacionales y la consecuente aberración chovinista a los extranjeros, como si más allá del Río Bravo no existieran las clases sociales. El futuro de un México obrero dependería, en un sentido muy inmediato, del apoyo de nuestros hermanos de clase estadounidenses, en especial de las doblemente oprimidas masas negras. El internacionalismo proletario no es una vacua declaración de buenas intenciones, sino un reflejo de la realidad económica del imperialismo y una necesidad política para el proletariado. Es fundamental combatir el chovinismo racista que impulsan los gobernantes capitalistas en México tanto como en EE.UU. para mantener enfrentados a los negros con los millones de inmigrantes latinoamericanos, que constituyen un puente humano clave para el proletariado. De ahí la importancia de nuestra campaña por la libertad de Mumia Abu-Jamal, ese activista estadounidense por los derechos de los negros, conocido como “la voz de los sin voz”, sentenciado a muerte en un proceso totalmente amañado y racista. Ésta, entre otras muchas causas, además de su justeza intrínseca, proporciona un vehículo concreto para combatir el chovinismo y estrechar los vínculos entre los obreros del mundo.
Los bolcheviques mostraron el camino
La Revolución de Octubre de 1917 —que confirmó plenamente la revolución permanente de Trotsky— es la experiencia fundamental para los revolucionarios. A principios del siglo XX había una discusión clave para comprender qué tipo de revolución sería la rusa. Las diferencias entre los distintos grupos llevarían al cabo del tiempo a que se enfrentaran, literalmente en las barricadas de la revolución, bolcheviques y mencheviques, mientras que Trotsky se unió a los primeros.
Los mencheviques contraponían las tareas democráticas de la venidera revolución en el atrasado imperio zarista con la revolución socialista en un esquema que se conoce como la “revolución por etapas”. En otras palabras, sostenían que la revolución debería conducir a la burguesía al poder y habría que esperar el pleno desarrollo del capitalismo para entonces hablar de revolución socialista, en algún futuro indeterminado; así, explícitamente subordinaban el proletariado a la burguesía liberal. Los bolcheviques de Lenin descartaban cualquier capacidad revolucionaria de la mezquina burguesía rusa y asignaban el papel dirigente al campesinado y el proletariado a través de una fórmula algebraica, la “dictadura democrática del proletariado y el campesinado”, que no preveía aún la relación entre estas dos clases, es decir, no afirmaba de antemano cuál de las dos sería hegemónica. Desde 1905, con base en la experiencia de esa primera Revolución Rusa, Trotsky señaló que toda la historia del desarrollo capitalista mostraba que el campesinado era incapaz de desempeñar un papel revolucionario independiente. Observó que, en las condiciones de la Rusia del siglo XX, sólo el proletariado podía desempeñar ese papel revolucionario dirigente. Que la revolución tendría fines democrático-burgueses nadie cuestionaba, pero la clase obrera no podría detenerse ante las tareas puramente democráticas, sino que tendría que pasar inmediatamente a las socialistas —esencialmente, la abolición de la propiedad privada y la planificación económica—, adquiriendo así la revolución su carácter “permanente”.
Esto fue exactamente lo que sucedió en 1917. Pero, por supuesto, no sucedió mecánicamente. Fue necesaria una lucha continua por parte del Partido Bolchevique en los soviets y, de hecho, incluso dentro del partido mismo, especialmente por parte de Lenin y de Trotsky, para resistir la presión de las capas más atrasadas del proletariado hacia la adaptación a la “democracia” burguesa y, finalmente, para movilizar a la clase obrera hacia el derrocamiento revolucionario del orden burgués. La Revolución de Febrero de 1917, llevada a cabo totalmente por la clase obrera, condujo a la abdicación del zar y a la formación de una república burguesa, comandada por el Gobierno Provisional, que cambió varias veces de dirigentes en el curso de apenas unos meses. La oposición tajante de Lenin al gobierno burgués, en contraste con el conciliacionismo de los mencheviques y populistas socialrevolucionarios (un partido basado en el campesinado), pavimentó el camino para la toma del poder.
Al principio, la dirigencia bolchevique en Rusia (Lenin estaba aún en el exilio) se adaptó al gobierno burgués, especialmente Stalin, quien sostenía en marzo de 1917:
“Es menester sostener la acción del Gobierno provisional, mientras éste dé satisfacción a las reivindicaciones de la clase obrera y de los campesinos revolucionarios en la revolución en curso.”
Este “apoyo crítico” a un gobierno burgués es esencialmente por lo que propugnan hoy quienes siguen al PRD “desde la izquierda”.
Al regresar a Rusia, Lenin llevó a cabo una lucha tajante dentro del Partido Bolchevique para cambiar radicalmente su orientación. Lenin explicó en sus “Tesis de Abril” de 1917:
“Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones [territoriales a raíz de la Primera Guerra Mundial interimperialista]. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria ‘exigencia’ de que deje de ser imperialista...
“No una república parlamentaria...sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba.”
Aunque el Partido Bolchevique nunca adoptó formalmente la teoría de la revolución permanente, la perspectiva de Lenin, abandonando su vieja consigna de la “dictadura democrática de obreros y campesinos”, confluía exactamente con la de Trotsky.
Movilizando al campesinado pobre, que representaba un 80 por ciento de la población, tras el proletariado industrial, la Revolución de Octubre de 1917 abolió la propiedad privada, es decir, colectivizó la economía, centralizándola y planificándola bajo la democracia obrera, para avocarla a la satisfacción de las necesidades de la población. Estableció también el monopolio estatal del comercio exterior, para contrarrestar la rapiña económica de las potencias imperialistas. Sobre esta base proletaria, resolvió las cuestiones democráticas que ningún gobierno burgués hubiera podido resolver. El joven régimen soviético otorgó plenos derechos a las mujeres —incluido el aborto libre y gratuito—, abolió la propiedad privada sobre la tierra, desconoció la inmensa deuda externa zarista, otorgó plenos derechos a los homosexuales, etc. En breve, sentó las bases para la transformación de Rusia de un país atrasadísimo, baluarte histórico de la reacción, en una potencia económica, científica y militar y en un modelo a seguir para los explotados y oprimidos del mundo.
Los bolcheviques sabían que su revolución sólo podía sobrevivir con la ayuda del proletariado de Europa occidental, y veían la Revolución Rusa como un preludio de la revolución proletaria en Occidente. En 1919 lograron dar realidad organizativa a su lucha constante por el forjamiento de un partido mundial para la revolución socialista mediante la fundación de la Internacional Comunista o III Internacional. Pero la Revolución Rusa se vio aislada debido a la derrota de revoluciones en Europa occidental ante el sabotaje de la socialdemocracia y la inexperiencia de los jóvenes partidos comunistas. Además, la economía y la clase obrera rusa misma estaban devastadas tras la masacre imperialista de la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, la Guerra Civil, donde las intentonas burguesas e imperialistas por derrocar el régimen soviético fueron derrotadas al costo de millones de vidas de obreros y campesinos, incluyendo a gran parte del proletariado revolucionario que llevó a cabo la Revolución de Octubre. Esto dio pie al surgimiento y la consolidación de la casta burocrática estalinista, que abandonó el programa bolchevique e impuso en su lugar el mito reaccionario de la “coexistencia pacífica” con el imperialismo y el dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, traicionando oportunidades revolucionarias alrededor del mundo. Al final, los herederos de Stalin regresaron la Unión Soviética a los imperialistas en la contrarrevolución de 1991-92. Los espartaquistas defendimos incondicionalmente contra el imperialismo y la contrarrevolución a la URSS y los estados obreros nacidos burocráticamente deformados de Europa oriental hasta el final, al tiempo que luchábamos por una revolución política proletaria que echara a las burocracias dirigentes e instaurara la genuina democracia obrera soviética. La misma política aplicamos hoy a los estados obreros deformados de Corea del Norte, Cuba, China y Vietnam.
La LTS: “Profundizar y extender” la lucha perredista
El nítido contraste entre nuestras posiciones y las de otros grupos de la izquierda ayudará a esclarecer el contenido del trotskismo genuino. La mayoría de los grupos que se reclaman marxistas se han adaptado, de una u otra forma, al perredismo, justificando su política con variaciones de la trillada frase de “acompañar a las masas en su experiencia”. Lo que la clase obrera necesita no es compañía, como si se tratara de un enamorado nostálgico; lo que necesita es una dirección revolucionaria.
Tomemos primero el caso de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS). Para poner las cosas en su justo contexto, lo fundamental al discutir el programa de este grupo es recordar que apoyaron la contrarrevolución capitalista en la URSS y Europa oriental, y hoy sostienen que China es capitalista, desembarazándose así de la defensa de la Revolución de 1949. ¿Qué tipo de trotskistas apoyan una contrarrevolución capitalista? La respuesta es muy sencilla: ninguno. En México, la LTS se ha sumado a la campaña perredista por llevar a AMLO al poder. Esto no debería ser una sorpresa. Antes de las elecciones llamaban a no votar por AMLO ni por el PRD, pero, al mismo tiempo, se sumaron explícitamente a “la otra campaña” zapatista, cuyo programa no es más que una versión pequeñoburguesa del populismo nacionalista burgués del PRD, totalmente circunscrita a los marcos del capitalismo, y que trata de empujar a éste hacia la izquierda. Como escribimos en Espartaco No. 25 (primavera de 2006):
“Los espartaquistas nos solidarizamos con la lucha del campesinado indígena contra las ancestrales opresión y miseria y llamamos a los obreros a defender al EZ contra la represión estatal y paramilitar. Sin embargo, no abrazamos el zapatismo, sino el programa del marxismo revolucionario —dos perspectivas del mundo contrapuestas—.”
En el número más reciente de su periódico, Estrategia Obrera No. 52 (30 de julio de 2006), la LTS sostiene que “Como socialistas debemos hacernos parte de este movimiento democrático de las masas. Solo [sic] evitando toda posición sectaria podremos marcar sus limitaciones apostando a que tome un curso independiente del PRD.” Según ellos, es “sectario” no sumarse al movimiento perredista, es decir, burgués, por sentar a AMLO en la famosa silla. Y sin embargo, ¡balbucean sobre la “independencia política y organizativa del PRD y de AMLO”! Retomando el llamado perredista, afirman que “debemos ir más allá del llamado del PRD a conformar ‘comités de difusión’, ya que es insuficiente y limitado. Los comités deben darse como objetivo profundizar y extender la organización y la lucha concurriendo a las colonias, las fábricas y los centros de trabajo y de estudio...” ¡Pero el propósito de estos “comités de difusión” es extender la popularidad del caudillo López Obrador! En realidad, como los zapatistas, el objetivo de la LTS es imprimir un curso más “combativo” al PRD.
En una polémica contra el Partido Obrero Socialista (POS, que se dedicó durante el último par de años a juntar firmas para obtener su “registro”, es decir, un jugoso subsidio del estado capitalista, y, como era de esperarse, conservarlo es lo único que parece importarle), la LTS sostiene:
“Partimos de la definición de Trotsky, en cuanto a que las demandas democráticas pueden ser un motor de la movilización en tanto conserven su fuerza vital, lleven a confrontar con la dominación burguesa y no sean una trampa. Es por eso que, mientras apoyamos la justa demanda de conteo voto por voto, decimos que las instituciones del régimen no garantizarán una ‘institución electoral transparente’ favorable a los trabajadores, ni mucho menos comicios verdaderamente democráticos. Es por eso que luchamos por una Asamblea Constituyente libre y soberana...”
Esto es una vulgar tergiversación de la perspectiva trotskista de la revolución permanente. Las protestas recientes, por sí mismas, no “llevan a confrontar con la dominación burguesa”, sino que se basan totalmente en el apoyo al PRD burgués, lo cual es ciertamente una trampa. No se trata de combatir ilusiones en una “institución electoral transparente” (¡el IFE!), que en realidad ni siquiera los perredistas tienen (aunque tal vez el POS sí, habiendo adquirido gran aprecio por sus puntuales tortibonos), sino las ilusiones en el PRD. En realidad, las demandas democráticas de la población son una fuerza motriz para la revolución socialista sólo en la medida en que la vanguardia obrera logra oponer el proletariado a la burguesía en la lucha por las mismas.
La LTS termina su polémica:
“Lamentablemente, el POS no plantea que sólo una Asamblea Constituyente basada en la movilización revolucionaria de las masas democratizará el país y le adjudica a las instituciones la capacidad de reformarse en favor de los trabajadores y campesinos.”
Cual cura de pueblo, la LTS condena al infierno a sus feligreses por el pecado que ambos comparten; asignar a una asamblea constituyente, es decir, un parlamento burgués, la democratización del país en favor de los explotados y oprimidos significa precisamente adjudicarle al régimen capitalista “la capacidad de reformarse en favor de los trabajadores y campesinos”.
El GI: Centristas en un mundo raro
Mención aparte merece el Grupo Internacionalista (GI), formado hace una década por ex espartaquistas desertores del trotskismo. El GI vive, como dice la canción, en un mundo raro. Desorientado por la contrarrevolución en la URSS se ha dedicado fervorosamente a negar que la contrarrevolución haya tenido algún efecto significativo en la conciencia de la clase obrera, esencialmente, que nada ha cambiado en las luchas sociales desde los años 70 o incluso más atrás. Esto los ha llevado a adaptarse a fuerzas de clase ajenas al proletariado, buscando atajos a la construcción de un partido leninista-trotskista de la vanguardia obrera.
En México, la política del GI se caracteriza por su renuncia a la perspectiva de la revolución permanente y por su adaptación a la conciencia actual de la clase obrera. Según ellos, el principal obstáculo en México a la revolución obrera es un fantasmagórico “frente popular” en torno al PRD. El “frente popular” es un término acuñado por los estalinistas para encubrir la subordinación de los partidos comunistas alrededor del mundo a las burguesías nativas, siguiendo el esquema menchevique de la “revolución por etapas”. El frente popular no es una táctica, sino el mayor de los crímenes, que ha conducido a derrotas sangrientas de la clase obrera. Pero no es sinónimo de toda y cualquier forma de colaboración de clases. Se refiere a la subordinación política de los partidos de masas de la clase obrera a los capitalistas, generalmente con el propósito de administrar el estado burgués. En México nunca ha existido tal partido de la clase obrera, ni siquiera un partido obrero-burgués reformista al estilo del laborismo británico. La clase obrera mexicana, desde su etapa inicial en los años 20, ha estado atada a las alas nacional-populistas de la burguesía, y no ha llegado al entendimiento de la necesidad de su propio partido —es decir, a una conciencia de clase elemental—.
El GI invoca la existencia de un frente popular en torno al PRD para embellecer la conciencia actual de la clase obrera, negando el obstáculo ideológico fundamental del nacionalismo burgués y las ilusiones en la reforma democrática del estado capitalista. El GI es incapaz de lidiar con el hecho de que los obreros ven al PRD burgués como su dirección.
Así, el ascenso del populismo y la polarización social en México han empujado al desorientado GI cada vez más lejos en su abandono del trotskismo. El GI rechaza la lucha por la defensa de derechos democráticos, renunciando así a la revolución permanente. En su más reciente publicación (El Internacionalista/Edición México No. 2, agosto de 2006), este grupo centra una polémica contra nosotros en el hecho de que nos opusimos al desafuero de López Obrador el año pasado. Ellos, en los hechos, apoyaron los designios de Fox, pues se oponen “al fuero ejecutivo, que exime a los gobernantes capitalistas de ser enjuiciados por sus actos oficiales (a diferencia del fuero parlamentario, que tiene el propósito [¡!] a [sic] proteger a los legisladores de la intimidación gubernamental).” Así, según la lógica del GI, al despojar al populista López Obrador del fuero, ¡el neocristero Fox estaba llevando a cabo una medida realmente democrática!
Nosotros no tomamos posición sobre tales preceptos de la legislación burguesa en abstracto, sino con base en los intereses de la clase obrera en cada caso concreto. Como explicamos en un volante del 7 de abril de 2005:
“Los comunistas...nos oponemos al desafuero de Andrés Manuel López Obrador, sin darle ningún apoyo político. El intento de Fox y sus cómplices del PRI por impedir que un candidato nacionalista burgués contienda en las elecciones es un golpe contra los derechos democráticos de la población... Al oponernos al desafuero defendemos el derecho de nuestra clase a organizarse y a luchar contra el conjunto de la clase capitalista.”
—“¡Abajo el desafuero de López Obrador! ¡Romper con el PRD y los demás partidos de la patronal! ¡Por la independencia política de la clase obrera!”
Los argumentos del GI respecto al fuero en sí mismo, abstraído de las condiciones reales del ataque foxista, no son más que una absurda excusa para justificar el hecho de que le dieron la espalda a la lucha en defensa de los derechos democráticos de la población. La línea que pretende presentar como “archirradical” (presumiblemente para adaptarse a la política del medio estudiantil zapatista de la UNAM) es en realidad profundamente derechista, y no es coincidencia que las grotescas contorsiones que se ve obligado a hacer para justificarla acaben lavándole la cara a Fox mismo.
Un precedente fundamental para este tipo de ataques derechistas viene precisamente de la Revolución Rusa de 1917. El dirigente del último Gobierno Provisional burgués, el populista Aleksandr Kerensky, trató de fraguar un golpe de estado contra los soviets al lado del archirreaccionario general Kornílov. Ante la impotencia de aquél, en agosto-septiembre Kornílov terminó llevando a cabo su intentona no sólo sin Kerensky, sino de hecho contra él y contra los soviets. Los bolcheviques hicieron un bloque militar con Kerensky contra Kornílov sin aflojar un milímetro su oposición al primero. Lenin argumentó dentro del Partido Bolchevique:
“¿En qué consiste, pues, nuestro cambio de táctica después de la rebelión de Kornílov?
“En que cambiamos la forma de nuestra lucha contra Kerensky. Sin aflojar un ápice nuestra hostilidad hacia él, sin renunciar a la tarea de derrocar a Kerensky, decimos: hay que tener en cuenta la situación actual. No vamos a derrocar a Kerensky ahora. Encararemos de otra manera la tarea de luchar contra él, o más precisamente, señalaremos al pueblo (que lucha contra Kornílov) la debilidad y las vacilaciones de Kerensky. Eso también se hacía antes. Pero ahora pasa a ser lo fundamental; en esto consiste el cambio.”
El GI niega vociferantemente que esta experiencia tenga alguna validez hoy día. En esencia, argumenta que la campaña del desafuero no era más que una rencilla interburguesa en la que la clase obrera no tenía lado y afirmaba hace más de un año de la manera más estúpida: “Cuando la LCI hoy dice defender los derechos democráticos al apoyar la inmunidad legal de López Obrador [¡!], cuando pretende que los imperialistas favorecen a Fox sobre AMLO, están repitiendo la propaganda electoral del PRD y participando en su campaña” (El Internacionalista No. 5, mayo de 2005). Cuesta trabajo pensar que el GI cree sus propias palabras. En su nuevo artículo afirma:
“Pero si la lucha trasciende el ámbito del circo electoral, si el estado capitalista proclama a un ganador por medio de un fraude masivo, imponiendo al candidato de un régimen que sólo puede mantenerse en el poder mediante la represión de mano dura, si en lugar de gigantescas pejemarchas hay protestas masivas en contra de acciones que apunten en la dirección de una dictadura militar policíaca, los revolucionarios proletarios deben convocar a una movilización proletaria en contra de la amenaza bonapartista.”
Para este propósito, el GI lanza también llamados por “comités de defensa obrera” y por la preparación de una “huelga nacional contra el gobierno asesino” en antelación a lo que ven como una inminente “guerra civil”, al tiempo que señala con un dedo acusador a quienes llaman por “defender el voto”. Ciertamente, la profunda polarización actual y la división dentro de la burguesía misma plantean la amenaza de la represión generalizada. Al GI le ha tomado más de un año, con manifestaciones de millones de personas y constantes ataques y amenazas foxistas, reconocer este hecho. El punto es que la lucha en defensa de los derechos democráticos de la población no se contrapone a la defensa de la clase obrera contra una amenaza bonapartista; en realidad, son una y la misma cosa. Los obreros mexicanos no son indiferentes al resultado de la presente disputa entre sus gobernantes. Si López Obrador ganó la elección, los comunistas defendemos su derecho democrático a asumir el cargo. Pero no sumamos nuestras fuerzas al bloque político perredista, sino que defendemos los derechos democráticos por medios proletarios.
En 1916, el bolchevique Iuri Piátakov (P. Kíevski) descartaba la lucha por demandas democráticas como una desviación de la lucha por el socialismo. Lenin le respondió:
“El capitalismo en general y el imperialismo en particular trasforman la democracia en una ilusión, y al mismo tiempo, el capitalismo engendra aspiraciones democráticas en las masas, crea instituciones democráticas, agudiza el antagonismo entre la negación imperialista de la democracia y la aspiración de las masas a la democracia. El capitalismo y el imperialismo pueden ser derrocados solamente por la revolución económica. No pueden ser derrocados por trasformaciones democráticas, aun las más ‘ideales’. Pero un proletariado, no educado en la lucha por la democracia, es incapaz de realizar una revolución económica.”
—“Respuesta a P. Kíevski”
Descartar las aspiraciones democráticas de las masas significa pues rechazar la revolución permanente y, por tanto, la lucha por el socialismo. En realidad, las posturas supuestamente “archirradicales” del GI son un mero artilugio para esconder su adaptación al PRD. En efecto, el GI necesita mucha desvergüenza para hablar de “comités de defensa obrera” que, según ellos, serían la generalización de las luchas de los obreros de Sicartsa y los maestros de Oaxaca: ¡el GI ni siquiera defendió al sindicato minero ante el ataque estatal! Acorde con su adaptación perredista, este grupo sostiene que los sindicatos afiliados al PRI —como el sindicato minero— no son organizaciones obreras, sino “el enemigo de clase” (El Internacionalista/Edición México No. 1, mayo de 2001) —lo cual, por cierto, también atañería al SNTE y su Sección 22 en Oaxaca—. Por extraña coincidencia, según ellos los únicos sindicatos obreros en México son los sindicatos atados al PRD. Así, en sus publicaciones recientes han dedicado páginas y páginas a dos columnas a documentar las traiciones de las burocracias presentes y pasadas del sindicato minero para justificar el vergonzoso hecho de que ni siquiera fueron capaces de defenderlo en medio de una dura lucha de clases.
La política del GI es fundamentalmente impresionista, guiada por lo que es popular en el momento y encubriendo sus posturas derechistas con hueca fraseología “ortodoxa”. En noviembre de 2000, el GI retrataba al populista venezolano Hugo Chávez como un mero títere de la bolsa de Caracas y de los imperialistas y minimizaba los peligros de una intervención imperialista estadounidense, así como los lazos orgánicos de la federación sindical CTV con la burguesa Acción Democrática (AD) y sus contactos históricos con los frentes “laborales” de la CIA en Latinoamérica. En aquel entonces, el GI no describía a la CTV como corporativista, a diferencia de su línea sobre los sindicatos afiliados al PRI en México. Durante más de dos años el GI mantuvo un silencio sepulcral ante los frecuentes “paros” patronales contra el gobierno de Chávez, e incluso ante el intento de golpe “made in USA” de abril de 2002. Finalmente, habiendo olfateado hacia dónde sopla el viento, a partir del otoño pasado el GI se ha apresurado a ubicarse en el flanco izquierdo del club de fans de la Revolución Bolivariana, y ahora embellecen a la UNT —una central sindical establecida bajo la tutela de Chávez— al tiempo que consignan a la CTV al basurero.
El GI nos acusa de que “la lógica de [nuestra] política del año pasado debería llevar al GEM a unirse a la LTS y otras organizaciones en la cauda del movimiento ‘antifraude’.” “La lógica de la política” del GEM está dictada por la perspectiva de la revolución permanente. No se puede decir lo mismo del GI. No es casualidad que este grupo se ha rehusado consistentemente, tanto en 2005 como en 2006, a distribuir su propaganda en las inmensas movilizaciones perredistas, a las que asistieron al menos decenas de miles de obreros y jóvenes. Las pretenciosas afirmaciones del GI de que ellos y sólo ellos han “nadado contra la corriente” ante la polarización social que vive el país son una triste broma. En realidad, son incapaces de combatir las ilusiones de la clase obrera en el populismo, invocando en cambio fantasmagóricos “frentes populares” y descartando a gran parte de los contingentes pesados del proletariado por estar afiliados al partido burgués equivocado.
¡Reforjar la IV Internacional!
El 30 de julio, un pequeño equipo de espartaquistas distribuía su prensa trotskista en el Hemiciclo a Juárez, entre dos millones de férreos partidarios de López Obrador. Cuando éste empezó a hablar (a través de las “megapantallas”), uno de los manifestantes, subido a un poste, gritó a los demás: “¡Cállense, que está hablando el jefe!” Siguió un silencio casi absoluto, interrumpido sólo por los vivas tras su discurso. Esto debería dar una idea de lo que significa en realidad “nadar contra la corriente”, en el curso de la lucha por ganar gente a la perspectiva del marxismo revolucionario. Aquel día distribuimos más de un centenar de ejemplares de Espartaco a los obreros y jóvenes más abiertos a la propaganda marxista.
La sociedad mexicana parece un polvorín a punto de estallar, pero he aquí el problema fundamental: el proletariado está fuertemente atado ideológicamente al PRD burgués. Es necesario intervenir en la lucha de clases y social con el programa del marxismo revolucionario, luchando por romper esas ataduras. Sólo así se podrá construir un partido leninista-trotskista para dirigir a la clase obrera al poder. A la que nos hemos comprometido es una tarea enorme. Romper las cadenas ideológicas que atan a la clase obrera a sus explotadores significará muchos años de trabajo arduo. Pero no hay otro camino.
Trotsky escribió en el documento de fundación de la IV Internacional:
“Mirar la realidad de frente, no ceder a la línea de menor resistencia; llamar al pan pan y al vino vino; decir la verdad a las masas, por amarga que sea; no tener miedo de los obstáculos; ser exacto tanto en las cosas pequeñas como en las grandes; basar el programa propio en la lógica de la lucha de clases; ser audaz cuando llega la hora de la acción: tales son las reglas de la IV Internacional.”
Tales son también las reglas que rigen el programa y el actuar de los espartaquistas. Como sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), luchamos por reforjar la IV Internacional de Trotsky sin otro interés, sin otro objetivo que dirigir al proletariado a la toma del poder estatal mediante la revolución socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/26/pan.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.01.18 13:50 anticuariodelfuturo La próxima gran crisis será mucho más profunda y es posible que deje en estado comatoso a todo el sistema financiero mundial.

La política monetaria la llevan a cabo los bancos centrales abriendo o cerrando la disponibilidad del dinero y del crédito y solo tiene un conducto: los operadores principales. La Reserva Federal –banco central de USA, (Fed)- inyecta dinero en los mercados en base a la compra de títulos a los operadores principales. Estos operadores principales son 22, pero en realidad hay 13 bancos principales que son los que mantienen el contacto directo con los bancos centrales (Reserva Federal, Banco Central Europeo, Banco de Japón, y Banco de Inglaterra). Estos 13 grandes bancos con Goldman Sachs, J. P. Morgan y Bank of América a la cabeza, con ese dinero adquieren nuevos títulos en los dos mercados principales; el mercado de Bonos soberanos y el mercado bursátil, (la bolsa). Todo esto provoca el incremento de los precios de éstos. Los inversores ante esto se arremolinan alrededor de estos valores que suben, lo que provoca mayores precios aún. Mientras los bancos centrales sigan inyectando dinero de esta forma los mercados no dejan de subir.
La forma en que la Fed inyecta el dinero directamente a estos operadores primarios es a base de comprarles bonos del tesoro que previamente éstos han comprado a la administración USA. En esto consiste la flexibilización cuantitativa para inyectar dinero a los bancos, (rescate financiero). Después ese dinero se presta a los especuladores que hacen que los precios suban. Es decir la reserva federal no financia directamente al estado sino que las grandes instituciones bancarias son las que compran la deuda soberana que financia a las administraciones en base al dinero al 0% que reciben de la Fed. Después la reserva federal les compra esos bonos soberanos aumentando así sus activos y su balance general. La Fed lleva años comprando estos bonos sin deshacerse de ellos y por un valor acumulado de cerca de 4.500 millones de dólares. Si por alguna razón el mercado de bonos cayera aunque fuera poco, la Fed se encontraría en quiebra o muy cerca de ella. Otro ejemplo de hasta donde se está llegando es el Banco Central de Japón que a base de adquirir toda clase de activos financieros, es dueño hoy día de prácticamente el 80% del PIB Japonés.
De forma que los que deciden qué se hace con el dinero que inyectan los bancos centrales son estos operadores principales de todo el mundo. En sus manos está que esa inyección llegue aguas abajo a la economía. La razón declarada de estas inyecciones de dinero es generar inflación, (aumento de precios, dinamizando así la economía en general). Pero la estructura oligopólica del sistema financiero y este papel privilegiado en la política monetaria de los grandes bancos les ha permitido llevar a cabo una actividad irresponsable y en muchos casos fraudulenta orientando a los mercados hacia su propio beneficio. De esta forma el dinero facilitado mediante los créditos a coste cero de los bancos centrales no ha servido para dinamizar los precios de la economía real. Ha servido para subir los precios de los títulos que poseen los grandes bancos (determinados valores en los que ellos tienen sus posiciones) y más bien ha traído deflación, (bajada de precios) a la economía, algo que desincentiva la inversión y el crecimiento en general.
En resumen: empezamos a asistir a una gran monetización de los activos, una liquidación del capital que socava profundamente los fundamentos de los mercados y, por tanto de la economía mundial. Nos acercamos a una situación donde la confianza en los mercados puede que no se recupere y donde la fe en la capacidad de los bancos centrales para controlar los ciclos económicos de auge y caída se demuestra insostenible. Se está llegando a un punto en que no queda resorte o palanca de politca monetaria que no se haya movido con resultados nulos, excepto para los más ricos, más allá de ganar algo de tiempo. La próxima gran crisis será mucho más profunda y es posible que deje en estado comatoso a todo el sistema financiero mundial.
submitted by anticuariodelfuturo to podemos [link] [comments]


2015.05.08 12:56 Znacheniye "Podemos" y la táctica de los generales rusos. Manolo Monereo .

El país estaba cambiando mucho y rápidamente. La clase política a lo suyo, mantenerse y reproducirse. Algunos lo vieron, otros lo intentaron convertir en política sin demasiado éxito. Un grupo de jóvenes audaces y con mucho valor, con experiencia política de alto nivel, llegaron a la conclusión de que era el momento para lanzarse a la arena política y jugársela. En política no basta conocer, no basta formular, hay que decidirse. Ellos decidieron y así surgió Podemos.
Se ha dicho muchas veces: fue un terremoto que desencadenó un tsunami. El campo de la política cambió y de una u otra forma, todas las fuerzas políticas se vieron afectadas y tuvieron que cambiar sus respectivas agendas. Parafraseando una vieja metáfora militar a la que tanto nos acostumbró Antonio Gramsci (recientemente la ha usado Pablo Iglesias), la dirección de Podemos se lanzó a una guerra de maniobra que rápidamente se convirtió en una guerra relámpago. Hubo quien vio ya a Moscú en el horizonte. Pasada la sorpresa, el poder, los poderes, reaccionaron al modo de los generales rusos, dejar que Podemos avanzase resistiendo ordenadamente para oponerles finalmente un fuerte muro defensivo y pasar resueltamente al contraataque. La contraofensiva hace tiempo que comenzó, ahora estamos viendo sus consecuencias.
El ‘tratamiento’ político dado a Podemos explica muy bien qué tipo de poder existe en nuestras sociedades y el modo en que este se organiza y actúa. Rápidamente, pasada la sorpresa inicial, las cloacas del Estado empezaron a funcionar a tope. Se habla mucho de la influencia latinoamericana en Podemos. La paradoja es que la ofensiva contra el partido de Pablo Iglesias se hizo al modo latinoamericano: la ferocidad, la doblez sin límites y la mentira conscientemente creada por los medios, es decir, las mismas tácticas que se usaron contra Chávez, contra Evo, contra Correa, contra Humala, contra Lula. La ‘trama’ funcionaba en su plenitud: servicios secretos, fundaciones, periodistas “bien informados” y todo un aparato de comunicación que, poco a poco, fue ahogando a los actores más independientes. Como ejemplo, analicemos medio a medio, periódico a periódico, cadena de televisión a cadena de televisión, para ver las “manos visibles” de poder financiero y político al asalto de unos medios en la ruina y adictos a ‘ayudas’ de todo tipo.
Cuando se habla de crisis del régimen se suele asociar a una especie de parálisis, de hundimiento, de pasividad. No es así. Crisis significa lucha, conflicto. En el centro, el poder. Unos para mantenerlo aunque sea reformándose, otros para derribarlo o transformarlo. Es una lucha entre sujetos sociales y políticos, entre percepciones construidas socialmente y movilizaciones en la calle. Los horizontes de sentido de las personas se modifican rápidamente y se abren ventanas de oportunidad. Esto es lo que significa la crisis, pero hay, esto nunca se debe olvidar, una enorme desigualdad de poder y este es, sobre todo, el poder del Estado, es decir, condensación de la fuerza y unidad de decisión.
La estrategia anti-Podemos no ha sido solo el insulto, la fabricación mediática de casos o la mentira soez. Han habido otras tácticas más sutiles, más de fondo, realizadas, principalmente, del lado del área del PSOE. Me refiero a eso que podríamos llamar la respetabilidad como fundamento del hacer política aquí y ahora. Fue una de las herencias más negativas de la Transición, lo que se llamó la cultura del consenso. Se pretendió, y se consiguió durante años, excluir el conflicto del discurso oficializado; cualquier divergencia de fondo era rechazada y situada en los márgenes oscuros de lo antisistémico. La IU de Julio Anguita fue el ejemplo más evidente de lo que se acaba de decir.
La respetabilidad tenía que ver con este consenso básico. Los poderes, los medios de comunicación centralmente, forzaban a las fuerzas políticas, a los dirigentes, hacia una respetabilidad basada en la aceptación de los consensos fundamentales, en sus formas y en sus fondos. Castigaron y siguen castigando durísimamente a quienes no lo hacen, y premian generosamente a los que se someten. Esto ha pasado con Podemos. Los medios han usado el palo y la zanahoria, es decir, el ataque brutal combinado con una salida hacia la respetabilidad. El resultado ha sido mellar el discurso de Podemos, desdibujarlo, a la vez que demolían sin piedad a su equipo dirigente. Es una guerra de verdad.
La creación de Ciudadanos como fuerza estatal ha sido parte de una estrategia global a largo plazo. El asunto no es fácil; fortalecer a Ciudadanos tiene como consecuencia inmediata un debilitamiento del PP y la liquidación de UPyD. Esto señala un conflicto de los poderes económicos y mediáticos con el gobierno de Rajoy. Que el PP acepte tener que compartir el poder con un partido como Ciudadanos no será fácil. Lo que consiguen los que mandan de verdad es enorme: frenan por la derecha a Podemos, neutralizan a un PP en decadencia, dan nuevos aires al PSOE y ponen en el centro de su operativo a Ciudadanos, una fuerza política capaz de impulsar una nueva revolución neoliberal en España. Todo ello en nombre de la lucha contra la corrupción, contra la vieja política y en favor de la Unión Europea, del euro y de la agrietada modernidad.
Podemos, como fuerza política, se encuentra ante una disyuntiva nada fácil. Corre el peligro de ser fagocitada por las fuerzas que ella misma desencadenó. Está siendo sometida a una durísima guerra de posiciones, enfangada en las casamatas, duramente acosada, combate para el que no estaba preparada (¿Quién lo está?), se ve obligada a construirse como organización en el cerco, en la lucha, en el conflicto. Mucho me temo que los que mandan han llegado a la conclusión de que ya es el momento de aplastar el potencial de rebeldía, ilusiones y esperanzas que Podemos desencadenó. Creo que se equivocan y que Podemos ha venido para quedarse. Simplemente, la vida les obliga a repensarse de nuevo, a adaptarse a una coyuntura política que se ha movido radicalmente, que se ha modificado, en gran parte, por la propia existencia de Podemos.
Como el viejo comunista sardo sabía muy bien, una estrategia de posiciones y de cerco mutuo exige mucha energía, hegemonía concentrada, un gran tesón y aguante, mucho aguante. Primero, se necesita una dirección cohesionada que sepa a dónde ir y cómo ir; con un liderazgo claro que dé seguridad y que señale el camino. Segundo, discurso preciso, diferenciado, que convierta lo que la gente ya sabe en política, en programa, en el centro, un nuevo proyecto de país. Tercero, una campaña que haga organización, que genere alegría, entusiasmo, esperanza, sueños posibles… Cuarto, convencer emocionando, razón y pasión; pasión razonada pues.
Para los que defendemos una estrategia de unidad popular, una salida democrático plebeya a la crisis de éste régimen, Podemos sigue siendo un elemento fundamental. Como ha venido insistiendo Julio Anguita, Podemos ha abierto una grieta que, entre todos, debemos convertirla en una brecha que rompa los muros del poder. Lo básico es que Podemos crezca y se desarrolle, que crezca y se desarrolle IU, así como las demás izquierdas. Todos juntos somos aún insuficientes para constituirnos en poder constituyente y desde ahí alumbrar un nuevo régimen basado en la igualdad, la libertad y la justicia. Necesitamos todas nuestras fuerzas, toda nuestra capacidad de unidad para vencer. La disyuntiva sigue siendo la de la fase histórica, restauración o ruptura. Debemos y podemos. La unidad no tiene alternativa.
Fuente: http://www.cuartopoder.es/cartaalamauta/2015/05/05/podemos-y-la-tactica-de-los-generales-rusos/41
submitted by Znacheniye to podemos [link] [comments]


2015.04.21 11:21 ASdebastos Regeneración+Redistribución

El tsunami de Podemos comenzó con una propuesta de regeneración : denuncia de la casta, denuncia de la generalización de la corrupción, puertas giratorias, políticos en consejos de administración de grandes empresas, limitación de mandatos, limitación de sueldos de políticos, etc. La otra pata del debate que conquistó el "centro del tablero" (en ajedrez, el que domina el centro del tablero gana la partida) era la redistribución : crítica de la desigualdad y de la estructura impositiva, pérdida de derechos laborales, situaciones de marginación social, privatización de servicios básicos, etc. Y eso ha roto el bipartidismo, ni más ni menos. Por la brecha que nosotros abrimos se ha colado Ciudadanos, aprovechando el enorme hueco que ha dejado el PP, en su deriva suicida hacia posiciones todavía más derechistas y en su interminable rosario de corrupciones, a cada cual peor. Como Ciudadanos no apuesta por la redistribución de la riqueza su irrupción en el centro del tablero ha sido vía regeneración ante la corrupción. Así, el mismo domigo electoral andaluz se descolgó con aquello de "para coger el teléfono al PSOE deben irse Chaves y Griñán". Puro oportunismo, pues tal idea había sido repetida por nuestros oradores en cada mitin, repetida hasta la saciedad. La "propuesta de Teresa" rehizo el entuerto sin olvidarse añadir puntos de caracter social. Perfecto, estábamos en nuestra línea. Pero en los debates televisivos hemos perdido empuje en lo relativo a la regeneración y eso da alas a Ciudadanos. Ahora ligamos corrupción con desigualdad y, aún siendo cierto, eso quita fuelle a la idea de regeneración. Que la corrupción es un mecanismo para que la política se supedite a los intereses económicos de una minoría hay que decirlo pero no basta quedarse ahí: hay necesidad de pura regeneración y, además, un potente debate político en ese ámbito. Debemos volver a ser el azote de la casta y añadir elementos al debate : reforma de la Administración, desaparición de asesores (para asesorar están los funcionarios) y cargos de confianza (que no deben pagar los ciudadanos), liquidación de chiringuitos varios (Consejo de Estado, consejos autonómicos, empresas públicas inútiles, fundaciones políticas financiadas con el dinero de todos, etc), insistir en la responsabilidad política más allá de la judicial, etc. Si nos rearmamos en la regeneración y empezamos a concretar las ideas fuerza de la redistribución volveremos a estar sobre la ola. Por cierto, en algunos articulos de gente de IU aparece lo de "proceso constituyente". La menor veleidad por nuestra parte en ese sentido no es que nos baje de la ola es que nos saca de la pista: nadie se monta en un autobús que va a no se sabe donde. Pero ese es otro debate.
submitted by ASdebastos to podemos [link] [comments]


LIQUIDACIONES DE COMPRA Las posiciones de las Rectas - YouTube Preposiciones de lugar - Los conceptos espaciales para ... Introducción a las liquidaciones en el trading - ¿Qué son y cuándo operarlas? Disolución y liquidación de sociedades - YouTube Campo Posición Fiscal TIPOS DE OPERACIONES EN EL MERCADO BURSATIL Liquidación de contrato Calculo de prestaciones sociales e ... POSICIONES SEXUALES - YouTube

DÍA 2. PLIEGO DE POSICIONES. (Materia Alimentos) ¿Como ...

  1. LIQUIDACIONES DE COMPRA
  2. Las posiciones de las Rectas - YouTube
  3. Preposiciones de lugar - Los conceptos espaciales para ...
  4. Introducción a las liquidaciones en el trading - ¿Qué son y cuándo operarlas?
  5. Disolución y liquidación de sociedades - YouTube
  6. Campo Posición Fiscal
  7. TIPOS DE OPERACIONES EN EL MERCADO BURSATIL
  8. Liquidación de contrato Calculo de prestaciones sociales e ...
  9. POSICIONES SEXUALES - YouTube

Intentamos hacer algunas posiciones sexuales... SUSCRÍBETE! https://www.youtube.com/channel/UCFt5b_Bx8fSP5S7AMe_0NOQ?sub_confirmation=1 Nos dimos a la tare... Vídeo educativo para niños, en el que aprenderán las posiciones de los objetos y las personas: dentro, delante, al lado, debajo, encima, entre. Con ayuda del... Los tipos de operaciones te permiten tener entradas mas especificas en las distintas posiciones que vayas a abrir, si te gustaría tener mas información sobre como tener educación y mentoria en ... Liquidación de contrato salario básico e integral En este tutorial te enseñare como se calcula cada una de las prestaciones sociales ( cesantias, intereses, ... Explicación de las posiciones que existen entre dos rectas. También se incluye un esquema/resumen y actividades con soluciones. Resumen Las posiciones de las... Ante el inevitable impacto en las #empresas mexicanas de la #crisis económica, Mauricio Cristante Skinfield comenta cuál es el procedimiento para cumplir con... existe posiciones en que no corresponde emitir liquidaciones de compra, pero lamentablemente por desconocimiento desaprovechamos nuestras posibilidades de ca... This video is unavailable. Watch Queue Queue. Watch Queue Queue El precio tiende a veces a atacar los niveles de liquidación (zonas en donde se liquidaría un porcentaje significativo de posiciones) para conseguir liquidez.